Dios habla Hoy (DHH)
91

SALMO 91 (90)

El Señor es nuestro refugio

911El que vive bajo la sombra protectora

del Altísimo y Todopoderoso,91.1 Todopoderoso: Así traducen las versiones antiguas el nombre divino Sadai, que también se encuentra en otros pasajes del AT (por ej., Gn 17.1; 28.3; Ex 6.3; Job 5.17).

2dice al Señor: «Tú eres mi refugio,

mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!»

3Solo él puede librarte

de trampas ocultas y plagas mortales,

4pues te cubrirá con sus alas,91.4 Alas: Véase 17.8 n.

y bajo ellas estarás seguro.

¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!

5No tengas miedo a los peligros nocturnos,

ni a las flechas lanzadas de día,

6ni a las plagas que llegan con la oscuridad,

ni a las que destruyen a pleno sol;

7pues mil caerán muertos a tu izquierda

y diez mil a tu derecha,

pero a ti nada te pasará.

8Solamente lo habrás de presenciar:

verás a los malvados recibir su merecido.

9Ya que has hecho del Señor tu refugio,91.9 Tu refugio: según versiones. Heb. mi refugio.

del Altísimo tu lugar de protección,

10no te sobrevendrá ningún mal

ni la enfermedad llegará a tu casa;

11pues él mandará que sus ángeles

te cuiden por dondequiera que vayas.

12Te levantarán con sus manos

para que no tropieces con piedra alguna.

13Podrás andar entre leones,

entre monstruos y serpientes.

14«Yo lo pondré a salvo,

fuera del alcance de todos,

porque él me ama y me conoce.

15Cuando me llame, le contestaré;

¡yo mismo estaré con él!

Lo libraré de la angustia

y lo colmaré de honores;

16lo haré disfrutar de una larga vida:

¡lo haré gozar de mi salvación!»

92

SALMO 92 (91)

Un canto de alabanza

1 (1) Salmo y cántico para el sábado.

921 1 (2) Altísimo Señor,

¡qué bueno es darte gracias

y cantar himnos en tu honor!

2 2 (3) Anunciar por la mañana y por la noche

tu gran amor y fidelidad,

3 3 (4) al son de instrumentos de cuerda,

con música suave de arpa y de salterio.

4 4 (5) Oh Señor,

¡tú me has hecho feliz con tus acciones!

¡Tus obras me llenan de alegría!

5 5 (6) Oh Señor,

¡qué grandes son tus obras!,

¡qué profundos tus pensamientos!

6 6 (7) ¡Solo los necios92.6 Los necios: término típico de la literatura sapiencial; se refiere especialmente a los que se niegan a comprender los secretos de la sabiduría divina y, por eso, pueden ser reprobados a causa de su ignorancia (Sal 32.9; 73.21-22; 94.8; cf. 1~Co 1.20-21). Véase también Sal 14.1 n. no pueden entenderlo!

7 7 (8) Si los malvados y malhechores

crecen como la hierba, y prosperan,

es solo para ser destruidos para siempre.

8 8 (9) Pero tú, Señor, por siempre estás en lo alto.

9 9 (10) Una cosa es cierta, Señor:

que tus enemigos serán destruidos;

que todos los malhechores serán dispersados.

10 10 (11) Tú aumentas mis fuerzas

como las fuerzas de un toro,

y viertes perfume sobre mi cabeza.

11 11 (12) He de ver cómo caen mis enemigos;

¡he de oír las quejas de esos malvados!

12 12 (13) Los buenos florecen como las palmas

y crecen como los cedros del Líbano.

13 13 (14) Están plantados en el templo del Señor;

florecen en los atrios de nuestro Dios.

14 14 (15) Aun en su vejez, darán fruto;

siempre estarán fuertes y lozanos,

15 15 (16) y anunciarán que el Señor, mi protector,

es recto y no hay en él injusticia.

93

SALMO 93 (92)

¡El Señor es Rey!

931¡El Señor es Rey!

¡El Señor se ha vestido de esplendor

y se ha rodeado de poder!

Él afirmó el mundo, para que no se mueva.

2Desde entonces, Señor, tu trono está firme.

¡Tú siempre has existido!

3Oh Señor,

los ríos braman y levantan grandes olas;

4pero tú, Señor, en las alturas,

eres más poderoso que las olas

y que el rugir de los mares.

5Oh Señor,

tus mandatos son muy firmes.

¡La santidad es el adorno eterno de tu templo!