Dios habla Hoy (DHH)
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SALMO 9 (9a)

Alabanzas a la justicia de DiosSalmo 9 Los salmos 9 y 10 forman en realidad un solo poema, pues es un salmo «alfabético» (el alfabeto comienza en Sal 9 y termina en Sal 10). Por eso, las versiones griega y latina los consideran como Salmo 9 y de aquí en adelante hay un número de diferencia entre las dos numeraciones.

(1) Del maestro de coro, para flautas y arpas. Salmo de David.

91 1 (2) Oh Señor,

quiero alabarte con todo el corazón

y contar tus muchas maravillas.

2 2 (3) Oh Altísimo,

por ti quiero gritar lleno de alegría;

¡quiero cantar himnos a tu nombre!

3 3 (4) Mis enemigos huyen delante de ti;

caen y mueren.

4 4 (5) Tú eres juez justo:

te has sentado en tu trono, para hacerme justicia.

5 5 (6) Has reprendido a los paganos,

has destruido a los malvados,

¡has borrado su recuerdo para siempre!

6 6 (7) El enemigo ha muerto,

y con él han muerto sus ciudades;

tú las destruiste,

y no quedó de ellas ni el recuerdo.

7 7 (8) Pero el Señor es Rey por siempre;

ha afirmado su trono para el juicio:

8 8 (9) juzgará al mundo con justicia,

dictará a los pueblos justa sentencia.

9 9 (10) El Señor protege a los oprimidos;

él los protege en tiempos de angustia.

10 10 (11) Señor,

los que te conocen, confían en ti,

pues nunca abandonas a quienes te buscan.

11 11 (12) Canten himnos al Señor, que reina en Sión;

anuncien a los pueblos lo que ha hecho.

12 12 (13) Dios se acuerda de los afligidos

y no olvida sus lamentos;

castiga a quienes les hacen violencia.

13 13 (14) Señor, ten compasión de mí,

mira cómo me afligen los que me odian,

¡sácame de las puertas de la muerte!

14 14 (15) Y así, a las puertas de Jerusalén,

diré a todo el mundo que tú eres digno de alabanza,

y que yo soy feliz porque me has salvado.

15 15 (16) Los paganos caen en su propia trampa;

sus pies quedan atrapados

en la red que ellos mismos escondieron.

16 16 (17) El Señor se ha dado a conocer:

¡ha hecho justicia!

El malvado queda preso

en la trampa tendida por él mismo.9.16 El texto hebreo añade aquí, antes de sela (véase 3.2 n.), la palabra higgayón, que suele traducirse por sordina o bajada del tono de voz.

17 17 (18) Los malvados y paganos,

los que se olvidan de Dios,

acabarán en el reino de la muerte;

18 18 (19) pues no siempre serán olvidados los pobres,

ni para siempre se perderá su esperanza.

19 19 (20) Levántate, Señor;

no consientas la altanería del hombre;

¡juzga a los paganos en tu presencia!

20 20 (21) Hazles sentir temor, Señor;

¡hazles saber que no son más que hombres!