Dios habla Hoy (DHH)
66

SALMO 66 (65)

Tus obras son maravillosas

1a (1a) Del maestro de coro. Salmo, cántico.

661 1 (1b) Canten a Dios con alegría,

habitantes de toda la tierra;

2canten himnos a su glorioso nombre;

cántenle gloriosas alabanzas.

3Díganle a Dios:

«Tus obras son maravillosas.

Por tu gran poder

tus enemigos caen aterrados ante ti;

4todo el mundo te adora

y canta himnos a tu nombre.»

5Vengan a ver las obras de Dios,

las maravillas que ha hecho por los hombres:

6convirtió el mar en tierra seca,

y nuestros antepasados cruzaron el río a pie;

¡alegrémonos en Dios!66.6 Alusión al paso milagroso a través del Mar Rojo (Ex 14.21-22) y del río Jordán (Jos 3.14-17).

7Con su poder, gobierna para siempre;

vigila su mirada a las naciones,

para que los rebeldes

no se levanten contra él.

8¡Naciones, bendigan a nuestro Dios!,

¡hagan resonar himnos de alabanza!

9Porque nos ha mantenido con vida;

no nos ha dejado caer.

10Dios nuestro, tú nos has puesto a prueba,

¡nos has purificado como a la plata!

11Nos has hecho caer en la red;

nos cargaste con un gran peso.

12Dejaste que un cualquiera nos pisoteara;

hemos pasado a través de agua y fuego,

pero al fin nos has dado respiro.

13Entraré en tu templo y te ofreceré holocaustos;

así cumpliré mis promesas,

14las promesas que te hice

cuando me hallaba en peligro.

15Te presentaré holocaustos de animales engordados;

te ofreceré toros y machos cabríos,

y sacrificios de carneros.

16¡Vengan todos ustedes,

los que tienen temor de Dios!

¡Escuchen, que voy a contarles

lo que ha hecho por mí!

17Con mis labios y mi lengua

lo llamé y lo alabé.

18Si yo tuviera malos pensamientos,

el Señor no me habría escuchado;

19¡pero él me escuchó y atendió mis oraciones!

20¡Bendito sea Dios,

que no rechazó mi oración

ni me negó su amor!

67

SALMO 67 (66)

¡Que te alaben todos los pueblos!

1 (1) Del maestro de coro, con instrumentos de cuerda. Salmo y cántico.

671 1 (2) Que el Señor tenga compasión y nos bendiga,

que nos mire con buenos ojos,67.1 Esta plegaria se inspira en la fórmula de bendición que pronunciaban los sacerdotes, según Nm 6.23-26.

2 2 (3) para que todas las naciones de la tierra

conozcan su voluntad y salvación.

3 3 (4) Oh Dios,

que te alaben los pueblos;

¡que todos los pueblos te alaben!

4 4 (5) Que las naciones griten de alegría,

pues tú gobiernas los pueblos con justicia;

¡tú diriges las naciones del mundo!

5 5 (6) Oh Dios,

que te alaben los pueblos;

¡que todos los pueblos te alaben!

6 6 (7) La tierra ha dado su fruto;

¡nuestro Dios nos ha bendecido!

7 7 (8) ¡Que Dios nos bendiga!

¡Que le rinda honor el mundo entero!

68

SALMO 68 (67)

La marcha triunfal de Israel

1 (1) Del maestro de coro. Salmo y cántico de David.

681 1 (2) Cuando Dios entra en acción,

sus enemigos se dispersan;

los que le odian huyen de su presencia;

2 2 (3) desaparecen como el humo en el aire,

se derriten como la cera en el fuego;

¡ante Dios están perdidos los malvados!

3 3 (4) Pero los buenos se alegran;

ante Dios se llenan de gozo,

¡saltan de alegría!

4 4 (5) Canten ustedes a Dios,

canten himnos a su nombre;

alaben al que cabalga sobre las nubes.68.4 Al que cabalga sobre las nubes: El salmista aplica al Dios de Israel este título de Baal, el dios cananeo de las tormentas y de la fertilidad. De este modo da a entender que es el Señor, y no Baal, el que derrama las lluvias y hace brotar la vegetación. Cf. Os 2.8.

¡Alégrense en el Señor!

¡Alégrense en su presencia!

5 5 (6) Dios, que habita en su santo templo,

es padre de los huérfanos

y defensor de las viudas;

6 6 (7) Dios da a los solitarios un hogar donde vivir,

libera a los prisioneros y les da prosperidad;

pero los rebeldes vivirán en tierra estéril.

7 7 (8) Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo

marchando a través del desierto,

8 8 (9) la tierra tembló,

la lluvia cayó del cielo,

el Sinaí tembló delante de Dios,

68.8
Ex 19.18

delante del Dios de Israel.

9 9 (10) Oh Dios, tú hiciste llover en abundancia;

tu pueblo estaba agotado, y tú le diste fuerza.68.9 Alusión a los milagros que realizó el Señor para alimentar a su pueblo durante la marcha por el desierto.

10 10 (11) Tu pueblo se estableció allí

y tú, oh Dios, por tu bondad,

le diste al pobre lo necesario.

11 11 (12) El Señor dio un mensaje;

muchas mujeres lo anunciaban:

12 12 (13) «¡Están huyendo los reyes y sus ejércitos!»

En casa, las mujeres se repartían

lo que se le había quitado al enemigo,68.11-12 Estos vv. se refieren probablemente a las victorias que obtuvieron los israelitas cuando comenzaron a tomar posesión de la Tierra prometida (Jue 4—5). Cf. Jos 10.7-14.

13 13 (14) pero ustedes se quedaron entre los rediles.

¡Alas de paloma cubiertas de plata!

¡Sus plumas cubiertas de oro fino!

68.13
Cf.

14 14 (15) Cuando el Todopoderoso hizo huir a los reyes,

nevaba sobre el monte Salmón.68.14 Monte Salmón: probablemente una de las cimas del monte Guerizim, cercano a Siquem (Jue 9.48), aunque la mención de los montes de Basán, en el v. siguiente, no excluye la posibilidad de que el Salmón sea algún monte de aquella región.

15 15 (16) ¡Qué altos son los montes de Basán,

y qué elevadas sus cumbres!68.15 Probable alusión al monte Hermón, que domina toda la región de Basán con su altura de más de 2.700 m. sobre el nivel del mar.

16 16 (17) Ustedes, que son montes tan altos,

¿por qué miran con envidia

el monte donde Dios quiso residir?68.16 El monte donde Dios quiso residir es el monte Sión. Véase 2.6 n.

¡El Señor vivirá allí para siempre!

17 17 (18) Dios cuenta por millones sus carros de combate;

del Sinaí vino en ellos a su templo.

18 18 (19) Oh Dios, subiste a lo alto llevando cautivos;

recibiste tributo entre los hombres

y hasta los rebeldes se rindieron a ti, Señor.

19 19 (20) ¡Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador,

que día tras día lleva nuestras cargas!

20 20 (21) Nuestro Dios es un Dios que salva

y que puede librarnos de la muerte.

21 21 (22) Dios partirá la cabeza de sus enemigos,

la cabeza de los que siguen pecando.

22 22 (23) El Señor ha dicho:

«Te haré volver de Basán;

te haré volver del mar profundo,

23 23 (24) para que bañes tus pies

en la sangre de tus enemigos

y tus perros se la beban.»

24 24 (25) Oh Dios, mi Dios y Rey,

en tu santuario se ven las procesiones

que celebran en tu honor.

25 25 (26) Los cantores van al frente

y los músicos detrás,

y en medio las jovencitas

van tocando panderetas.

26 26 (27) ¡Bendigan todos ustedes a Dios el Señor!

¡Bendígalo todo Israel reunido!68.26 Todo Israel reunido: texto probable. Heb. desde la fuente de Israel.

27 27 (28) Al frente de ellos va Benjamín, el menor,68.27 Benjamín: el menor de los hijos de Jacob, pero de cuya tribu salió Saúl, el primer rey de Israel. (Cf. 1~S 9.1-2.)

con muchos jefes de Judá,68.27 Judá representa aquí al reino del sur. Cf. 1~R 12.20.

de Zabulón y de Neftalí.68.27 Zabulón y de Neftalí representan al reino del norte. Cf. Jue 5.18.

28 28 (29) Dios mío, demuestra tu poder;

¡reafirma lo que has hecho por nosotros!

29 29 (30) Desde tu alto templo, en Jerusalén,

adonde los reyes te traen regalos,

30 30 (31) reprende a Egipto, a esa bestia de los juncos,

a esa manada de toros bravos y de becerros

que en su afán de riquezas humillan a los pueblos;

¡dispersa a la gente que ama la guerra!

31 31 (32) De Egipto vendrán embajadores;

Etiopía levantará sus manos a Dios.

32 32 (33) ¡Canten a Dios, reinos de la tierra,

canten himnos al Señor,

33 33 (34) al que cabalga en los cielos,

en los cielos eternos!

Escuchen cómo resuena su voz,

su voz poderosa.

34 34 (35) Reconozcan el poder de Dios:

su majestad se extiende sobre Israel,

su poder alcanza el cielo azul.

35 35 (36) Maravilloso es Dios en su santuario;

el Dios de Israel da poder y fuerza a su pueblo.

¡Bendito sea Dios!