Dios habla Hoy (DHH)
59

SALMO 59 (58)

El Señor es nuestro protector
Salmo 59
1~S 19.11-17

1 (1) Del maestro de coro. «No destruyas». Poema de David, cuando Saúl ordenó que vigilaran la casa de David para darle muerte.

591 1 (2) Dios mío, líbrame de mis enemigos;

ponme a salvo de mis agresores.

2 2 (3) Líbrame de los malhechores,

sálvame de los asesinos,

3 3 (4) porque hay hombres poderosos

que esperan el momento de matarme.

Señor, no he sido rebelde ni he pecado;

4 4 (5) no he hecho nada malo,

y, sin embargo, se apresuran a atacarme.

¡Despierta! ¡Ven a mi encuentro y mira!

5 5 (6) Tú, Señor,

Dios todopoderoso, Dios de Israel,

despierta y castiga a esos paganos;

no tengas compasión de esos malvados traidores.

6 6 (7) Regresan por la noche, ladrando como perros,

y rondan la ciudad.

7 7 (8) Echando espuma por la boca,

dicen con tono hiriente:

«¡No hay nadie que nos oiga!»

8 8 (9) Pero tú, Señor, te ríes de ellos;

tú te burlas de esos paganos.

9 9 (10) En ti estaré protegido, Dios mío,

pues tú eres mi fortaleza y protección.

10 10 (11) El Dios que me ama vendrá a mi encuentro;

me hará ver la derrota de mis enemigos.

11 11 (12) No les tengas compasión,59.11 No les tengas compasión: traducción probable. Heb. no los mates.

para que mi pueblo lo tenga presente;

dispérsalos con tu poder, y humíllalos.

¡El Señor es nuestro protector!

12 12 (13) Pecan en todo lo que dicen;

¡pues que sean presa de su propio orgullo

y de sus falsos juramentos!

13 13 (14) ¡Acábalos, acábalos con tu enojo!

¡Que dejen de existir!

¡Que se sepa que Dios es Rey

en Jacob59.13 Jacob: Véase 47.4 n. y hasta lo último de la tierra!

14-15 14-15 (15-16) Cuando vuelvan por la noche ladrando como perros,

y ronden la ciudad en busca de comida,

aullarán por no encontrar suficiente.

16 16 (17) En cuanto a mí, te cantaré por la mañana;

anunciaré a voz en cuello tu amor y tu poder.

Pues tú has sido mi protección,

mi refugio en momentos de angustia.

17 17 (18) A ti cantaré himnos, Dios mío,

pues tú eres mi fortaleza y protección;

¡tú eres el Dios que me ama!