Dios habla Hoy (DHH)
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SALMO 2

Tú eres mi hijo2.0 Salmo 2. Salmo real, utilizado originariamente en la ceremonia de entronización o de ascensión al trono de un nuevo rey, perteneciente a la dinastía davídica. Sobre los ritos de entronización, cf. 1~R 1.28-53; 2~R 11.12.

21¿Por qué se alborotan los pueblos paganos?

¿Por qué hacen planes sin sentido?

2Los reyes y gobernantes de la tierra

se rebelan, y juntos conspiran

contra el Señor y su rey escogido.

3Y gritan:

«¡Vamos a quitarnos sus cadenas!

¡Vamos a librarnos de sus ataduras!»

4El Señor, el que reina en el cielo,

se ríe de ellos;

5luego, enojado, los asusta;

lleno de furor les dice:

6«Ya he consagrado a mi rey sobre Sión,2.6 Sión era el nombre de la fortaleza que David arrebató a los jebuseos para hacerla capital de su reino (2~S 5.7). Luego, ese mismo nombre se aplicó a la colina situada un poco más al norte, donde Salomón construyó el templo del Señor (cf. Sal 78.68-69), y también pasó a designar toda la ciudad de Jerusalén (cf. Sal 48.12-14). Los salmos aluden constantemente a Sión y a su templo, y lo llaman monte santo porque el Señor lo ha elegido para vivir allí (Sal 132.13). mi monte santo.»

7Voy a anunciar la decisión del Señor:

él me ha dicho: «Tú eres mi hijo;

yo te he engendrado hoy.2.7 En el día de su elevación al trono, el rey era constituido hijo de Dios por adopción, de acuerdo con la promesa de 2~S 7.14: «Yo le seré un padre, y él me será un hijo» (cf. Sal 89.26-27).

8Pídeme que te dé las naciones como herencia

y hasta el último rincón del mundo en propiedad,

y yo te los daré.

9Con cetro de hierro destrozarás a los reyes;

¡los harás pedazos como a ollas de barro!»

10Reyes y gobernantes de la tierra, entiendan esto,

¡aprendan bien esta lección!

11-12Adoren al Señor con alegría y reverencia;

inclínense ante él con temblor,2.11-12 Adoren al Señor… con temblor: traducción probable. El texto hebreo dice lit.: Y alégrense con temblor. Besen al hijo.

no sea que se enoje

y ustedes mueran en el camino,

pues su furor se enciende fácilmente.

¡Felices los que buscan protección en él!

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SALMO 3

Oración pidiendo la ayuda del Señor3.0 Salmo 3. Cf. 2~S 15.13-23.

31 Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón.

2 1 (2) Señor,

muchos son mis enemigos,

muchos son los que se han puesto en contra mía,

2 2 (3) ¡muchos son los que dicen de mí:

«Dios no va a salvarlo»!3.2 El texto hebreo añade al final de este v. la palabra sela, cuyo significado es dudoso. Parece ser una indicación musical o litúrgica, y podría significar pausa, repetición o cambio de voz. Aparece muchas veces en los Salmos, pero debido a su significado incierto, en esta versión se ha preferido omitirla.

3 3 (4) Pero tú, Señor,

eres mi escudo protector,

eres mi gloria,

eres quien me reanima.

4 4 (5) A gritos pido ayuda al Señor

y él me contesta desde su monte santo.

5 5 (6) Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar,

porque el Señor me da su apoyo.

6 6 (7) No me asusta ese enorme ejército

que me rodea dispuesto a atacarme.

7 7 (8) ¡Levántate, Señor!

¡Sálvame, Dios mío!

Tú golpearás en la cara a mis enemigos;

¡les romperás los dientes a los malvados!

8 8 (9) Tú, Señor, eres quien salva;

¡bendice, pues, a tu pueblo!

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SALMO 4

Plena confianza en el Señor

(1) Del maestro de coro, con instrumentos de cuerda. Salmo de David.

41 1 (2) Dios y defensor mío,

¡contéstame cuando te llame!

Tú, que en mi angustia me diste alivio,

¡ten compasión de mí y escucha mi oración!

2 2 (3) Ustedes, que se creen grandes señores,

¿hasta cuándo ofenderán mi honor?,

¿hasta cuándo desearán y buscarán

lo que no tiene sentido,

lo que solo es falsedad?

3 3 (4) Sepan que el Señor prefiere al hombre que le es fiel;

sepan que el Señor me escucha cuando lo llamo.

4 4 (5) ¡Tiemblen y no pequen más!

Ya acostados, y en silencio,

examinen su propia conciencia;

5 5 (6) ofrezcan sacrificios sinceros

y confíen en el Señor.

6 6 (7) Muchos dicen: «¿Quién nos mostrará la dicha?»

¡Señor, míranos con buenos ojos!

7 7 (8) Tú has puesto en mi corazón más alegría

que en quienes tienen trigo y vino en abundancia.

8 8 (9) Yo me acuesto tranquilo y me duermo en seguida,

pues tú, Señor, me haces vivir confiado.