Dios habla Hoy (DHH)
120

SALMO 120 (119)Salmo 120 Aquí comienza una colección de quince salmos (120—134) cuyo título hebreo es Cántico de las subidas. Este título se debe a que estos salmos los cantaban los peregrinos que subían a Jerusalén, especialmente en las tres grandes fiestas (Ex 23.14-17).

Oración ante el peligro

1a (1a) Cántico de las subidas.

1201 1 (1b) Cuando estoy angustiado, llamo al Señor,

y él me responde.

2Señor, líbrame de los labios mentirosos

y de la lengua embustera.

3¿Qué más puedes recibir, lengua embustera?

4¡Flechas puntiagudas de guerrero!

¡Ardientes brasas de retama!

5¡Pobre de mí, que vivo como extranjero en Mésec,120.5 Mésec: región situada en el extremo norte del Asia Menor (Ez 38.2,15), en las cercanías del Mar Negro (cf. Gn 10.2).

que he acampado entre las tiendas de Quedar!120.5 Quedar: tribu nómada del desierto de Arabia (Gn 25.13). Estos dos nombres representan simbólicamente la crueldad de los enemigos del salmista.

6Demasiado he vivido entre los que odian la paz;

7¡cuando yo hablo de paz, ellos hablan de guerra!

121

SALMO 121 (120)

El Señor es tu protector

1a (1a) Cántico de las subidas.

1211 1 (1b) Al contemplar las montañas me pregunto:

«¿De dónde vendrá mi ayuda?»

2Mi ayuda vendrá del Señor,

creador del cielo y de la tierra.

3¡Nunca permitirá que resbales!

¡Nunca se dormirá el que te cuida!

4No, él nunca duerme;

nunca duerme el que cuida de Israel.

5El Señor es quien te cuida;

el Señor es quien te protege,

quien está junto a ti para ayudarte.

6El sol no te hará daño de día,

ni la luna de noche.

7El Señor te protege de todo peligro;

él protege tu vida.

8El Señor te protege en todos tus caminos,

ahora y siempre.

122

SALMO 122 (121)

Alabanzas a Jerusalén

1a (1a) Cántico de las subidas, de David.

1221 1 (1b) ¡Qué alegría cuando me dicen:

«Vamos al templo del Señor»!

2Jerusalén,

¡ya estamos dentro de tus puertas!

3Jerusalén, ciudad construida

para que en ella se reúna la comunidad.122.3 Ciudad construida para que en ella se reúna la comunidad:otra posible traducción: ciudad en la que toda la construcción se mantiene bien unida.

4A ella vienen las tribus del Señor

para alabar su nombre,

como se le ordenó a Israel.

5En ella están los tribunales de justicia,

los tribunales de la casa real de David.

6Digan ustedes de corazón:

«Que haya paz en ti, Jerusalén;

que vivan tranquilos los que te aman.

7Que haya paz en tus murallas;

que haya seguridad en tus palacios.»

8Y ahora, por mis hermanos y amigos diré:

«Que haya paz en ti.

9Por el templo del Señor nuestro Dios,

procuraré tu bien.»