Dios habla Hoy (DHH)
116

SALMO 116 (114-115)Salmo 116 (114-115) La versión griega (LXX) divide este salmo en dos partes: vv. 1-9 (Sal 114) y vv. 10-19 (Sal 115).

Oración de gratitud

1161Amo al Señor porque ha escuchado mis súplicas,

2porque me ha prestado atención.

¡Toda mi vida lo invocaré!

3La muerte me enredó en sus lazos,

la angustia del sepulcro me alcanzó

y me hallé preso del miedo y del dolor.

4Entonces invoqué el nombre del Señor

y le rogué que me salvara la vida.

5El Señor es justo y compasivo;

nuestro Dios es todo ternura.

6El Señor cuida de los sencillos.

Cuando yo estaba sin fuerzas, me salvó.

7Ahora sí, puedo volver a sentirme tranquilo

porque el Señor ha sido bueno conmigo,

8porque me ha librado de la muerte,

porque me ha librado de llorar y de caer.

9Seré obediente al Señor

en el mundo de los que viven.

10Yo tenía fe, a pesar de que decía

que era grande mi aflicción.

11Desesperado, afirmé

que todo hombre es mentiroso.

12¿Cómo podré pagar al Señor

todo el bien que me ha hecho?

13¡Levantaré la copa de la salvación116.13 La copa de la salvación: probable alusión a la copa que se utilizaba para derramar una ofrenda de vino sobre la víctima del sacrificio (Ex 29.40; Eclo 50.15).

e invocaré su nombre!

14Cumpliré mis promesas al Señor

en presencia de todo su pueblo.

15Mucho le cuesta al Señor

ver morir a los que lo aman.

16¡Oh Señor, yo soy tu siervo!

¡Yo soy el hijo de tu sierva!

Tú has roto los lazos que me ataban.

17En gratitud, te ofreceré sacrificios,

e invocaré, Señor, tu nombre.

18Cumpliré mis promesas al Señor

en presencia de todo su pueblo,

19en los atrios del templo del Señor,

¡en medio de ti, Jerusalén!

¡Aleluya!

117

SALMO 117 (116)

Alabanza al Señor

1171Naciones y pueblos todos,

alaben al Señor,

2pues su amor por nosotros es muy grande;

¡la fidelidad del Señor es eterna!

¡Aleluya!

118

SALMO 118 (117)

El poder del Señor es extraordinario

1181Den gracias al Señor, porque él es bueno,

porque su amor es eterno.

2Que digan los israelitas:

«El amor del Señor es eterno.»

3Que digan los sacerdotes:

«El amor del Señor es eterno.»

4Que digan los que honran al Señor:

«El amor del Señor es eterno.»

5En mi angustia llamé al Señor;

él me escuchó y me dio libertad.

6El Señor está conmigo; no tengo miedo.

¿Qué me puede hacer el hombre?

7El Señor está conmigo; él me ayuda.

¡He de ver derrotados a los que me odian!

8Es mejor confiar en el Señor

que confiar en el hombre.

9Es mejor confiar en el Señor

que confiar en grandes hombres.

10Todas las naciones me rodearon,

pero en el nombre del Señor las derroté.

11Me rodearon por todos lados,

pero en el nombre del Señor las derroté.

12Me rodearon como avispas,

pero su furia se apagó como fuego de espinos;

¡en el nombre del Señor las derroté!

13Me empujaron con violencia, para que cayera,

pero el Señor vino en mi ayuda.

14Yo canto al Señor, que me da fuerzas.

¡Él es mi Salvador!

15En las casas de los hombres fieles

hay alegres cantos victoriosos:

«¡El poder del Señor alcanzó la victoria!

16¡El poder del Señor es extraordinario!

¡El poder del Señor alcanzó la victoria!»

17¡No moriré, sino que he de vivir

para contar lo que el Señor ha hecho!

18El Señor me ha castigado con dureza,

pero no me ha dejado morir.

19¡Abran las puertas del templo,

que quiero entrar a dar gracias al Señor!

20Esta es la puerta del Señor,

y por ella entrarán los que le son fieles.

21Te doy gracias, Señor, porque me has respondido

y porque eres mi salvador.

22La piedra que los constructores despreciaron

se ha convertido en la piedra principal.118.22 La piedra principal: Se refiere a la piedra puesta para sostener una esquina del edificio.

23Esto lo ha hecho el Señor,

y estamos maravillados.

24Este es el día en que el Señor ha actuado:

¡estemos hoy contentos y felices!

25Por favor, Señor, ¡sálvanos!

Por favor, Señor, ¡haz que nos vaya bien!

26¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Bendecimos a ustedes desde el templo del Señor.

27El Señor es Dios; ¡él nos alumbra!

Comiencen la fiesta y lleven ramas

hasta los cuernos del altar.

28Te doy gracias y alabo tu grandeza,

porque tú eres mi Dios.

29Den gracias al Señor, porque él es bueno,

porque su amor es eterno.