Dios habla Hoy (DHH)
115

SALMO 115 (113b)

Nuestro Dios está en el cielo

1151Señor,

glorifícate a ti mismo, y no a nosotros;

¡glorifícate, por tu amor y tu verdad!

2¿Por qué han de preguntar los paganos

dónde está nuestro Dios?

3Nuestro Dios está en el cielo;

él ha hecho todo lo que quiso.

4Los ídolos de los paganos son oro y plata,

objetos que el hombre fabrica con sus manos:

5tienen boca, pero no pueden hablar;

tienen ojos, pero no pueden ver;

6tienen orejas, pero no pueden oír;

tienen narices, pero no pueden oler;

7tienen manos, pero no pueden tocar;

tienen pies, pero no pueden andar;

¡ni un solo sonido sale de su garganta!

8Iguales a esos ídolos

son quienes los fabrican

y quienes en ellos creen.115.4-8 La polémica contra los ídolos aparece con frecuencia en los escritos proféticos (Is 40.18-20; 44.9-20; Jer 10.3-16; Os 8.5-6). Más tarde fue continuada especialmente por los judíos dispersos fuera de Palestina, preocupados por reafirmar y extender su fe monoteísta en los ambientes paganos (Sab 13.10—14.31; Bar 6.3-72).

9Israelitas, ¡confíen en el Señor!

Él nos ayuda y nos protege.

10Sacerdotes, ¡confíen en el Señor!

Él nos ayuda y nos protege.

11Ustedes que honran al Señor, ¡confíen en él!

Él nos ayuda y nos protege.

12¡El Señor se ha acordado de nosotros

y nos bendecirá!

Bendecirá a los israelitas,

bendecirá a los sacerdotes,

13bendecirá a los que lo honran,

a grandes y pequeños.

14¡Que el Señor les aumente la descendencia

a ustedes y a sus hijos!

15¡Que el Señor, creador del cielo y de la tierra,

les dé a ustedes su bendición!

16El cielo pertenece al Señor,

y al hombre le dio la tierra.

17Los que han bajado al mundo del silencio,

los que ya han muerto, no pueden alabar al Señor;

18pero nosotros lo alabaremos

ahora y siempre.

¡Aleluya!

116

SALMO 116 (114-115)Salmo 116 (114-115) La versión griega (LXX) divide este salmo en dos partes: vv. 1-9 (Sal 114) y vv. 10-19 (Sal 115).

Oración de gratitud

1161Amo al Señor porque ha escuchado mis súplicas,

2porque me ha prestado atención.

¡Toda mi vida lo invocaré!

3La muerte me enredó en sus lazos,

la angustia del sepulcro me alcanzó

y me hallé preso del miedo y del dolor.

4Entonces invoqué el nombre del Señor

y le rogué que me salvara la vida.

5El Señor es justo y compasivo;

nuestro Dios es todo ternura.

6El Señor cuida de los sencillos.

Cuando yo estaba sin fuerzas, me salvó.

7Ahora sí, puedo volver a sentirme tranquilo

porque el Señor ha sido bueno conmigo,

8porque me ha librado de la muerte,

porque me ha librado de llorar y de caer.

9Seré obediente al Señor

en el mundo de los que viven.

10Yo tenía fe, a pesar de que decía

que era grande mi aflicción.

11Desesperado, afirmé

que todo hombre es mentiroso.

12¿Cómo podré pagar al Señor

todo el bien que me ha hecho?

13¡Levantaré la copa de la salvación116.13 La copa de la salvación: probable alusión a la copa que se utilizaba para derramar una ofrenda de vino sobre la víctima del sacrificio (Ex 29.40; Eclo 50.15).

e invocaré su nombre!

14Cumpliré mis promesas al Señor

en presencia de todo su pueblo.

15Mucho le cuesta al Señor

ver morir a los que lo aman.

16¡Oh Señor, yo soy tu siervo!

¡Yo soy el hijo de tu sierva!

Tú has roto los lazos que me ataban.

17En gratitud, te ofreceré sacrificios,

e invocaré, Señor, tu nombre.

18Cumpliré mis promesas al Señor

en presencia de todo su pueblo,

19en los atrios del templo del Señor,

¡en medio de ti, Jerusalén!

¡Aleluya!

117

SALMO 117 (116)

Alabanza al Señor

1171Naciones y pueblos todos,

alaben al Señor,

2pues su amor por nosotros es muy grande;

¡la fidelidad del Señor es eterna!

¡Aleluya!