Dios habla Hoy (DHH)
104

SALMO 104 (103)

Alabanzas al Creador

1041¡Bendeciré al Señor con toda mi alma!

¡Cuán grande eres, Señor y Dios mío!

Te has vestido de gloria y esplendor;

2te has envuelto en un manto de luz.

¡Tú extendiste el cielo como un velo!

3¡Tú afirmaste sobre el agua

los pilares de tu casa, allá en lo alto!104.3 ¡Tú afirmaste… allá en lo alto!: Los antiguos israelitas, lo mismo que sus contemporáneos de otros pueblos, pensaban que por encima de la bóveda celeste había un gran océano (Gn 1.6-8; 7.11), del que provenían las lluvias y sobre el cual se elevaba el trono celestial de Dios.

Conviertes las nubes en tu carro;

¡viajas sobre las alas del viento!

4Los vientos son tus mensajeros,

y las llamas de fuego tus servidores.

5Pusiste la tierra sobre sus bases

para que nunca se mueva de su lugar.

6El mar profundo cubría la tierra

como si fuera un vestido.

El agua cubría las montañas.

7Pero tú la reprendiste, y se fue;

huyó de prisa al escuchar tu voz de trueno.

8Subiendo a los montes

y bajando a los valles,

se fue al lugar que le habías señalado,

9al límite que le ordenaste no cruzar,

para que no volviera a cubrir la tierra.

10Tú envías el agua de los manantiales

a los ríos que corren por las montañas.

11De esa agua beben los animales salvajes;

con ella apagan su sed los asnos del monte.

12A la orilla de los ríos

anidan las aves del cielo;

¡allí cantan, entre las ramas de los árboles!

13Tú eres quien riega los montes

desde tu casa, allá en lo alto;

con los torrentes del cielo satisfaces a la tierra.

14Haces crecer los pastos para los animales,

y las plantas que el hombre cultiva

para sacar su pan de la tierra,

15el pan que le da fuerzas,

y el vino, que alegra su vida

y hace brillar su cara más que el aceite.104.15 Y hace brillar su cara más que el aceite:otra posible traducción: y el aceite que hace brillar su cara. Pan, vino y aceite eran los alimentos principales para los pueblos del mundo mediterráneo. Cf. Os 2.8.

16Sacian su sed los árboles,

los cedros del Líbano que el Señor plantó.

17En ellos anidan las aves más pequeñas,

y en los pinos viven las cigüeñas.

18Los montes altos son para las cabras,

y en las peñas se esconden los tejones.

19Hiciste la luna para medir el tiempo;104.19 Para medir el tiempo:otra posible traducción: para indicar las estaciones. El calendario judío se basa en el mes lunar. La luna se menciona antes que el sol porque los hebreos contaban los días a partir del atardecer. Cf. Gn 1.14-18.

el sol sabe cuándo debe ocultarse.

20Tiendes el manto oscuro de la noche,

y entonces salen los animales del bosque.

21Los leones rugen por la víctima;

piden que Dios les dé su comida.

22Pero al salir el sol, se van

y se acuestan en sus cuevas.

23Entonces sale el hombre a su labor

y trabaja hasta la noche.

24¡Cuántas cosas has hecho, Señor!

Todas las hiciste con sabiduría;

¡la tierra está llena de todo lo que has creado!

25Allí está el mar, ancho y extenso,

donde abundan incontables animales,

grandes y pequeños;

26allí navegan los barcos, allí está el Leviatán,104.26 Leviatán: Aquí no se trata, probablemente, del temible monstruo marino (véase 74.14 n.), sino de los grandes cetáceos que circulan por los mares.

el monstruo que hiciste para jugar con él.

27Todos ellos esperan de ti

que les des su comida a su tiempo.

28Tú les das, y ellos recogen;

abres la mano, y se llenan de lo mejor;

29si escondes tu rostro, se espantan;

si les quitas el aliento, mueren

y vuelven a ser polvo.

30Pero si envías tu aliento de vida, son creados,

y así renuevas el aspecto de la tierra.

31¡La gloria del Señor es eterna!

¡El Señor se alegra en su creación!

32La tierra tiembla cuando él la mira;

¡echan humo los montes cuando él los toca!

33Mientras yo exista y tenga vida,

cantaré himnos al Señor mi Dios.

34Quiera el Señor agradarse de mis pensamientos,

pues solo en él encuentro mi alegría.

35¡Que desaparezcan de la tierra los pecadores!

¡Que dejen de existir los malvados!

¡Bendeciré al Señor con toda mi alma!

¡Aleluya!104.35 ¡Aleluya!: expresión hebrea tradicional que significa lit. ¡Alaben a Yahvé!

105

SALMO 105 (104)

Los actos de Dios por Israel

(1~Cr 16.8-22)

1051¡Den gracias al Señor!

¡Proclamen su nombre!

Cuenten a los pueblos sus acciones.

2Canten himnos en su honor.

¡Hablen de sus grandes hechos!

3Siéntanse orgullosos de su santo nombre.

¡Siéntase alegre el corazón

de los que buscan al Señor!

4Recurran al Señor, y a su poder;

recurran al Señor en todo tiempo.

5Recuerden sus obras grandes y maravillosas,105.5 Las obras grandes y maravillosas son, principalmente, los milagros del éxodo. Cf. Ex 7.1—17.7.

y los decretos que ha pronunciado;

6ustedes, descendientes de su siervo Abraham;

ustedes, hijos de Jacob, sus escogidos.

7Él es el Señor, nuestro Dios;

¡él gobierna toda la tierra!

8Ni aunque pasen mil generaciones

se olvidará de las promesas de su alianza,

9de la alianza que hizo con Abraham,

105.9
Gn 12.7
17.8

del juramento que hizo a Isaac

105.9
Gn 26.3

10y que confirmó como ley para Jacob,

como alianza eterna para Israel,

11cuando dijo:

«Voy a darte la tierra de Canaán

como la herencia que te toca.»

105.10-11
Gn 28.13

12Aunque ellos eran pocos,

unos cuantos extranjeros en la tierra,

13que iban de nación en nación

y de reino en reino,

105.12-13
Gn 23.4
47.9
Dt 26.5

14Dios no permitió que nadie los maltratara,

y aun advirtió a los reyes:

15«No toquen a mis escogidos

ni maltraten a mis profetas.»

105.15
Gn 12.14-19
20.1-18
26.7-11

16Hizo venir hambre a aquella tierra,

y les quitó todo alimento.

105.16
Gn 41.53-57

17Pero envió delante de ellos a José,

al que habían vendido como esclavo.

105.17
Gn 37.28
45.5

18Le lastimaron los pies con cadenas;

¡lo aprisionaron con hierros!

19La palabra del Señor puso a prueba a José,

hasta que se cumplió lo que José había anunciado.

20El rey, el que gobernaba a mucha gente,

ordenó que le dieran libertad;

105.20
Gn 41.14

21lo nombró amo y señor de su casa

y de todo cuanto tenía,

105.21
Gn 41.39-41

22para que enseñara e hiciera sabios

a los jefes y a los ancianos.

23Vino después Israel, que es Jacob,

y vivió como extranjero en Egipto,

en la tierra de Cam.

105.23
Gn 46.6
47.11

24Dios hizo grande en número a su pueblo,

y más fuerte que los egipcios.

25Pero hizo que los egipcios

se pusieran en contra de su pueblo

y engañaran a los siervos de Dios.

105.24-25
Ex 1.7-14

26Entonces Dios envió a su siervo Moisés,

y a Aarón, a quien había escogido,

105.26
Ex 3.1—4.17

27y ellos realizaron señales de Dios en el desierto:

¡grandes maravillas en la tierra de Cam!

28Envió Dios una oscuridad que todo lo cubrió,

105.28
Ex 10.21-23

pero los egipcios desatendieron sus palabras.105.28 Desatendieron: texto probable. Heb. no se rebelaron.

29Convirtió en sangre el agua de sus ríos,

y mató a sus peces;

105.29
Ex 7.17-21

30infestó de ranas el país,

y aun la alcoba del rey.

105.30
Ex 8.1-6

31Habló Dios, y nubes de tábanos y mosquitos

invadieron el territorio egipcio.

105.31
Ex 8.16-24

32En vez de lluvia, envió granizo

y llamas de fuego sobre el país.

33Destrozó sus viñas y sus higueras;

¡destrozó los árboles de Egipto!

105.32-33
Ex 9.22-25

34Habló Dios, y llegaron las langostas;

¡tantas eran, que no se podían contar!

35¡Devoraron la hierba del campo

y todo lo que la tierra había producido!

105.34-35
Ex 10.12-15

36¡Hirió de muerte, en Egipto mismo,

al primer hijo de toda familia egipcia!

105.36
Ex 12.29

37Dios sacó después a su pueblo

cargado de oro y plata,

y nadie entre las tribus tropezó.

38Los egipcios se alegraron de verlos partir,

pues estaban aterrados.

105.37-38
Ex 12.33-36

39Dios extendió una nube para cubrirlos

y un fuego para alumbrarlos de noche.

105.39
Ex 13.21-22

40Pidieron comida, y les mandó codornices,

y con pan del cielo los dejó satisfechos.

105.40
Ex 16.2-15

41Partió la roca, y de ella brotó agua

que corrió por el desierto como un río.

105.41
Ex 17.1-7
Nm 20.2-13

42Pues se acordó de la santa promesa

que había hecho a su siervo Abraham.

43Fue así como Dios sacó a su pueblo escogido,

entre gritos de alegría,

44y les dio las tierras de otras naciones

y el fruto del trabajo de otros pueblos,

105.44
Jos 11.16-23

45para que respetaran y atendieran

las leyes y enseñanzas del Señor.

¡Aleluya!

106

SALMO 106 (105)

La constante rebeldía de Israel

1061¡Aleluya!

Den gracias al Señor, porque él es bueno,

porque su amor es eterno.

2¿Quién podrá describir las victorias del Señor?

¿Quién podrá alabarlo como merece?

3Felices los que practican la justicia

y hacen siempre lo que es justo.

4Acuérdate de mí, Señor, cuando hagas bien a tu pueblo;

tenme presente cuando vengas a salvar,

5para que vea yo la dicha de tus escogidos,

para que me alegre y enorgullezca

con el pueblo que te pertenece.

6Hemos pecado igual que nuestros padres;

nos hemos pervertido; hemos hecho lo malo.

7Nuestros padres, allá en Egipto,

no dieron importancia a tus grandes hechos;

se olvidaron de tu gran amor,

y junto al Mar Rojo se rebelaron contra ti.

106.7
Ex 14.10-12

8Pero Dios los salvó, y dio a conocer su poder

haciendo honor a su nombre.

106.8
Dt 7.7-8
Ez 20.9
36.22-23

9Reprendió al Mar Rojo y lo dejó seco.

Los hizo pasar por el fondo del mar

como por un desierto.

10Así los salvó de sus enemigos,

del poder de quienes los odiaban.

11El agua cubrió a sus rivales

y ni uno de ellos quedó con vida.

12Entonces creyeron en las promesas de Dios

y le cantaron alabanzas.

106.9-12
Ex 14.21-31
15.1-21

13Pero muy pronto olvidaron los hechos de Dios,

y no esperaron a conocer sus planes.

14Allá, en la soledad del desierto,

pusieron a prueba a Dios

exigiéndole que les cumpliera sus deseos.

15Y Dios les dio lo que pidieron,

pero les mandó una enfermedad mortal.

106.14-15
Nm 11.4-34

16En el campamento tuvieron envidia de Moisés,

y también de Aarón, el consagrado del Señor.

17Entonces se abrió la tierra y se tragó a Datán,

y también a la pandilla de Abiram.

18¡El fuego ardió contra todos ellos!

¡Las llamas quemaron a los malvados!

106.16-18
Nm 16.1-35

19En el monte Horeb hicieron un becerro,

un ídolo de oro fundido, y lo adoraron:

20¡cambiaron al Dios glorioso

por la imagen de un buey que come hierba!

21Olvidaron a Dios, su Salvador,

que había hecho grandes cosas en Egipto,

22que había hecho maravillas en el país de Cam

y cosas sorprendentes en el Mar Rojo.

23Dios habló de destruirlos;

pero Moisés, su escogido, se interpuso

y calmó el furor de Dios,

evitando que los destruyera.

106.19-23
Ex 32.1-14

24Más tarde despreciaron un país hermoso,

y no creyeron en las promesas de Dios;

25dentro de sus tiendas hablaron mal del Señor,

y no obedecieron sus órdenes.

26Entonces él levantó la mano y les juró

que los haría morir en el desierto,

106.24-26
Nm 14.1-35

27que haría morir a sus descendientes

y los dispersaría entre las naciones paganas.

106.27
Lv 26.33

28Se hicieron esclavos de Baal-peor,

y comieron de lo sacrificado a dioses sin vida.

29Con sus malas acciones provocaron a Dios,

y se extendió una plaga entre ellos.

30Pero Finees se levantó y ejecutó al culpable,

y así la plaga se detuvo.

31Y Dios le tomó en cuenta esa justa acción,

para siempre y de padres a hijos.

106.28-31
Nm 25.1-13

32Hicieron también que Dios se enojara

junto a las aguas de Meribá,

y por causa de ellos

le fue muy mal a Moisés,

33pues le amargaron el ánimo

y él habló sin pensar lo que decía.

106.32-33
Nm 20.2-13

34No destruyeron a los pueblos

que el Señor había ordenado destruir.

35Por el contrario,

se mezclaron con los paganos

y aprendieron sus costumbres:

36adoraron ídolos paganos,

los cuales fueron causa de su ruina,

106.34-36
Jue 2.1-3
3.5-6

37pues ofrecieron a sus hijos y a sus hijas

en sacrificio a esos demonios.

106.37
2~R 17.17

38Derramaron sangre inocente,

la sangre de sus hijos y sus hijas,

y la ofrecieron a los dioses de Canaán.106.38 Los sacrificios humanos estaban severamente prohibidos por la ley de Moisés (Lv 18.21; Dt 12.31; 18.10), pero algunos textos del AT indican que los israelitas no siempre tuvieron en cuenta esa prohibición (2~R 17.17; Jer 7.31; Ez 16.20).

La tierra se manchó con su sangre,

39y ellos se mancharon y prostituyeron106.39 A partir del profeta Oseas (Os 1.2; 2.5; 5.3), el pecado en general, y en particular el de idolatría, era considerado como una prostitución o adulterio, es decir, como una infidelidad al Señor, esposo de Israel (Jer 3.1-2; Ez 16.15-16; 23.19-20).

con todas sus malas acciones.

40El Señor se enfureció contra su pueblo,

y renegó de ellos, de los que eran suyos;

41los abandonó en manos de los paganos,

y sus enemigos los dominaron;

42sus enemigos los aplastaron,

los humillaron bajo su poder.

43Dios los salvó muchas veces,

pero ellos se opusieron a sus planes

y se hundieron en su propia maldad.

44Sin embargo, al verlos angustiados

y al escuchar sus lamentos,

45se acordó de su alianza con ellos

y cambió de parecer,

porque su amor es muy grande:

46¡hizo que aun sus conquistadores

los trataran con bondad!

106.40-46
Jue 2.14-18

47¡Sálvanos, Señor y Dios nuestro!

¡Recógenos de entre las naciones

para que alabemos tu santo nombre,

para que alegres te alabemos!

48¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

por toda la eternidad!106.48 Con esta alabanza termina el Libro IV de los Salmos.

¡Que todos digan: «Amén»!

¡Aleluya!