Dios habla Hoy (DHH)
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Sexta colección: «dichos de Agur»30.1-33 Los dichos de Agur se extienden hasta el v. 14; en el resto del cap. (vv. 15-33) hay proverbios numéricos no necesariamente asociados a Agur.

301Dichos de Agur, hijo de Jaqué de Masá.30.1 Agur… de Masá: Muy probablemente, Agur era un sabio no israelita. Masá puede ser el nombre de una tribu ismaelita del norte de Arabia (cf. Gn 25.14; Pr 31.1). Los sabios de aquella región eran famosos en todo el mundo antiguo (cf. 1~R 5.10; Job 2.11; Jer 49.7). Sin embargo, la palabra hebrea masá también puede traducirse por profecía. Agur habló a Itiel y a Ucal de la siguiente manera:

2Soy el más estúpido de los hombres,

no hay en mí entendimiento humano.

3No he adquirido sabiduría,

ni sé nada acerca del Santísimo.30.3 Del Santísimo: en hebreo, esta frase está en plural (los santos), por lo que también podría referirse a los sabios.

4¿Quién ha subido y bajado del cielo?

¿Quién puede contener el viento en su puño?

¿Quién envuelve al mar en su capa?

¿Quién estableció los límites de la tierra?

¡No me digas que sabes su nombre,

y aun el nombre de su hijo!

5El Señor protege a los que en él confían;

todas sus promesas son dignas de confianza.

6No añadas nada a lo que él diga;

de lo contrario, te puede reprender

y te hará quedar como mentiroso.

7Solo dos cosas te he pedido, oh Dios;

concédemelas antes de que muera:

8aleja de mí la falsedad y la mentira,

y no me hagas rico ni pobre;

dame solo el pan necesario,

9porque si me sobra, podría renegar de ti

y decir que no te conozco;

y si me falta, podría robar

y ofender así tu divino nombre.

10No hables mal del esclavo delante de su amo,

pues te puede maldecir30.10 Te puede maldecir: El esclavo era débil ante la ley y difícilmente se le daría la razón en contra de un ciudadano libre. Su único recurso era proferir una maldición, pidiendo a Dios que él mismo castigue al que le ocasionó el perjuicio. y sufrirás las consecuencias.

11Hay quienes maldicen a su padre

y no bendicen a su madre.

12Hay quienes se creen muy limpios,

y no se han limpiado de sus impurezas.

13Hay quienes se creen importantes,

y miran a otros con altanería.

14Hay quienes tienen espadas en vez de dientes

y puñales en vez de muelas,

para acabar por completo

con la gente pobre del país.

15Dos hijas tiene la sanguijuela,

que solo saben pedir.

Hay tres cosas, y hasta cuatro,

que nunca se satisfacen:30.15-16 Con estos vv. se inicia una serie de proverbios numéricos (véase Pr 6.16-19 n.), interrumpidos por breves enseñanzas. Las cuatro cosas enumeradas aquí pertenecen al ámbito de la muerte.

16el sepulcro,

la mujer estéril,

la tierra falta de agua

y el fuego insatisfecho.

17El que mira a su padre con desprecio

y se burla de su madre anciana,

merece que los cuervos le saquen los ojos

y que las águilas lo devoren.

18Hay tres cosas, y hasta cuatro,

que me asombran y no alcanzo a comprender:

19el camino del águila en el cielo,

el camino de la víbora en las rocas,

el camino de un barco en alta mar

y el camino del hombre en la mujer.30.18-19 Cf. Sab 5.10-12. El camino del hombre en la mujer: Esta expresión no se refiere a lo que el hombre hace para enamorar a la mujer, sino al misterio del matrimonio y la procreación.

20La mujer infiel hace lo siguiente:

come, se limpia la boca

y afirma que no ha hecho nada malo.

21Hay tres tipos de gente, y hasta cuatro,

que son insoportables y hacen temblar a un país:

22el esclavo que llega a ser rey,

el tonto que tiene comida de sobra,

23la mujer despreciada que encuentra marido

y la esclava que toma el lugar de su señora.

24Hay cuatro animalitos en la tierra

que son más sabios que los sabios:

25las hormigas, gran ejército sin fuerza

que asegura su comida en el verano;

26los tejones, grupo no muy numeroso

que vive entre las peñas;

27las langostas, que sin tener rey

marchan en orden perfecto;30.24-27 Los tejones son pequeños animales que viven entre las rocas y se ocultan fácilmente (cf. Lv 11.5; Sal 104.18).

28las lagartijas, que caben en un puño

y llegan hasta el palacio del rey.

29Hay tres valientes, y hasta cuatro,

que tienen un paso airoso:

30el león, el animal más terrible,

que no huye ante nada ni ante nadie;

31el gallo orgulloso, el macho cabrío

y el rey que marcha al frente de su ejército.

32Si tontamente te has dado importancia

y has hecho planes malvados, ponte a pensar

33que si bates la leche, obtendrás mantequilla,

si te suenas fuerte, te sangrará la nariz,

y si irritas a otro, acabarás en una pelea.

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Séptima colección: «dichos del rey Lemuel»

311Dichos del rey Lemuel de Masá,31.1 Lemuel, rey de Masá: probablemente no era de Israel. con los cuales su madre le dio instrucción:

2Hijo mío, fruto de mis entrañas,

respuesta de Dios a mis ruegos,

¿qué más te puedo decir?

3Que no gastes tu energía con mujeres,

pues por ellas los reyes se pierden.

4Y no está bien, Lemuel, que reyes y gobernantes

beban vino y bebidas fuertes,

5pues podrían olvidarse de la ley

y violar los derechos de los más humildes.

6Deja el vino y las bebidas fuertes

para los decaídos y deprimidos;

7¡que beban y no vuelvan a acordarse

de su pobreza y sufrimientos!

8Levanta la voz por los que no tienen voz;

¡defiende a los indefensos!

9Levanta la voz, y hazles justicia;

¡defiende a los pobres y a los humildes!

Alabanza a la mujer ejemplar31.10-31 Este poema final es acróstico o alfabético, ya que cada v. empieza con una letra diferente, conforme al orden del alfabeto hebreo.

10Mujer ejemplar no es fácil hallarla;

¡vale más que las piedras preciosas!

11Su esposo confía plenamente en ella,

y nunca le faltan ganancias.

12Brinda a su esposo grandes satisfacciones

todos los días de su vida.

13Va en busca de lana y lino,

y con placer realiza labores manuales.

14Cual si fuera un barco mercante,

trae de muy lejos sus provisiones.

15Antes de amanecer se levanta

y da de comer a sus hijos y a sus criadas.

16Inspecciona un terreno y lo compra,

y con sus ganancias planta viñedos.

17Se reviste de fortaleza

y con ánimo se dispone a trabajar.

18Cuida de que el negocio marche bien,

y de noche trabaja hasta tarde.

19Con sus propias manos

hace hilados y tejidos.

20Siempre les tiende la mano

a los pobres y necesitados.

21No teme por su familia cuando nieva,

pues todos los suyos andan bien abrigados.

22Ella misma hace sus colchas,

y se viste con las telas más finas.

23Su esposo es bien conocido en la ciudad,

y se cuenta entre los más respetados del país.

24Ella hace túnicas y cinturones,

y los vende a los comerciantes.

25Se reviste de fuerza y dignidad,

y el día de mañana no le preocupa.

26Habla siempre con sabiduría,

y da con amor sus enseñanzas.

27Está atenta a la marcha de su casa,

y jamás come lo que no ha ganado.

28Sus hijos y su esposo

la alaban y le dicen:

29«Mujeres buenas hay muchas,

pero tú eres la mejor de todas.»

30Los encantos son una mentira,

la belleza no es más que ilusión,

pero la mujer que honra al Señor

es digna de alabanza.

31¡Alábenla ante todo el pueblo!

¡Denle crédito por todo lo que ha hecho!