Dios habla Hoy (DHH)
22

221Vale más tener buena fama y reputación,

que abundancia de oro y plata.

2El rico y el pobre tienen algo en común:

a los dos los ha creado el Señor.

3El prudente ve el peligro y lo evita;

el imprudente sigue adelante y sufre el daño.

4La humildad y la reverencia al Señor

traen como premio riquezas, honores y vida.

5El camino del malvado está lleno de trampas;

pero el que tiene cuidado de su propia vida, las evita.

6Dale buena educación al niño de hoy,

y el viejo de mañana jamás la abandonará.

7Entre los pobres, el rico es rey;

entre los deudores, el prestamista.

8El que siembra maldad, cosechará calamidades;

¡el Señor lo destruirá con el cetro de su furia!

9El que mira a otros con bondad, será bendecido

por compartir su pan con los pobres.

10Despedido el insolente, se va la discordia

y se acaban los pleitos y las ofensas.

11El rey aprecia al de corazón sincero,

y brinda su amistad al que habla con gracia.

12El Señor vigila atentamente al sabio

y desmiente las afirmaciones del mentiroso.

13Para no trabajar, el perezoso pretexta

que en la calle hay un león que lo quiere matar.

14Los labios de la adúltera son un pozo profundo

donde caen los que el Señor maldice.

15La necedad es parte de las ideas juveniles,

pero se quita cuando se corrige con golpes.

16El que para enriquecerse oprime al pobre

o le da al rico, terminará en la pobreza.

Tercera colección: «dichos de los sabios»22.17—24.22 En estos caps. encontramos algunos paralelos con la literatura sapiencial egipcia (Enseñanza de Amenemope) y aramea (Palabras de Ajicar).

17Presta toda tu atención a los dichos de los sabios;

concéntrate en lo que te enseño.

18Te agradará guardarlos en tu memoria

y poder repetirlos todos juntos.

19Hoy te los hago saber

para que pongas tu confianza en el Señor.

20Yo te he escrito treinta dichos

que contienen consejos y conocimientos,

21para enseñarte a conocer la verdad,

para que puedas dar un fiel informe a quien te pregunte.

- 1 -

22No abuses del pobre por ser pobre,

ni oprimas ante los jueces al indefenso,

23pues el Señor saldrá en su defensa

y oprimirá a quienes los opriman.

- 2 -

24No te hagas amigo ni compañero

de gente violenta y malhumorada,

25no sea que aprendas sus malas costumbres

y te eches la soga al cuello.

- 3 -

26Nunca te hagas responsable

de las deudas de otra persona,

27pues si no tienes con qué pagar,

hasta la cama te quitarán.

- 4 -

28No cambies de lugar los linderos

establecidos por tus antepasados.

- 5 -

29El que hace bien su trabajo,

estará al servicio de reyes

y no de gente insignificante.

23

- 6 -

231Cuando un gran señor te invite a comer,

piensa bien delante de quién te encuentras.

2Aunque tengas mucha hambre,

controla tu apetito;

3no codicies sus deliciosos manjares,

porque te puede estar engañando.

- 7 -

4No te esfuerces por hacerte rico;

deja de preocuparte por eso.

5Si te fijas bien, verás que no hay riquezas;

de pronto se van volando, como águilas,

como si les hubieran salido alas.

- 8 -

6No te sientes a la mesa de un tacaño,

ni codicies sus deliciosos manjares,

7que son como un pelo en la garganta:

él te invita a comer y beber,

pero no lo dice en serio;

8vomitarás después lo que comiste

y de nada te habrán servido tus palabras amables.

- 9 -

9No hables a oídos del necio,

pues se burlará de tus sabias palabras.

- 10 -

10No cambies de lugar los linderos antiguos,

ni invadas el terreno de los huérfanos,

11porque ellos tienen un poderoso libertador

que saldrá contra ti en su defensa.

- 11 -

12Aplica tu mente y tus oídos

a la instrucción y a los conocimientos.

- 12 -

13No dejes de corregir al joven,

que unos cuantos azotes no lo matarán;

14por el contrario, si lo corriges,

lo librarás de la muerte.

- 13 -

15Cuando alcances la sabiduría, hijo mío,

no habrá nadie más feliz que yo;

16sentiré una profunda alegría

al oírte hablar como es debido.

- 14 -

17No tengas envidia de los pecadores;

antes bien, honra siempre al Señor;

18entonces tendrás un buen fin

y tu esperanza jamás será destruida.

- 15 -

19Atiende bien, hijo mío, y aprende;

procura seguir el buen camino.

20No te juntes con los borrachos

ni con los que comen demasiado,

21pues los borrachos y los glotones acaban en la ruina,

y los perezosos se visten de harapos.

23.19-21
Cf.

- 16 -

22Atiende a tu padre, que te engendró;

no desprecies a tu madre cuando sea anciana.

23Compra la verdad y la sabiduría,

la instrucción y el entendimiento, ¡y no los vendas!

24El padre del hijo bueno y sabio

tiene razón para estar feliz y orgulloso;

25¡haz, pues, que tu padre y tu madre

se sientan felices y orgullosos!

- 17 -

26Pon toda tu atención en mí, hijo mío,

y mira con buenos ojos mi ejemplo;

27porque la mujer extraña, la prostituta, es como un pozo profundo y angosto;23.27 Un pozo profundo y angosto: posible alusión al pozo del abismo (cf. Ap 9.1-2).

28se pone al acecho, como un ladrón,

y hace que muchos hombres se pierdan.

- 18 -

29¿Quién sufre? ¿Quién se queja?

¿Quién anda en pleitos y lamentos?

¿Quién es herido sin motivo?

¿Quién tiene turbia la mirada?

30El que no abandona jamás el vino

y anda ensayando nuevas bebidas.

31No te fijes en el vino.

¡Qué rojo se pone y cómo brilla en la copa!

¡Con qué suavidad se resbala!

32Pero al final es como una serpiente

que muerde y causa dolor.

33Te hará ver cosas extrañas,

y pensar y decir tonterías;

34te hará sentir que estás en alta mar,

recostado en la punta del palo mayor,

35y dirás:

«Me golpearon, y no lo sentí;

me azotaron, y no me di cuenta;

pero en cuanto me despierte

iré en busca de más vino.»

24

- 19 -

241No tengas envidia de los malvados

ni ambiciones estar en su compañía,

2porque solo piensan en la violencia

y no hablan más que de hacer lo malo.

- 20 -

3Con sabiduría se construye la casa,

y con inteligencia se ponen sus cimientos;

4con conocimientos se llenan sus cuartos

de objetos valiosos y de buen gusto.

- 21 -

5Vale más hombre sabio que hombre fuerte;

vale más el saber que el poder,

6pues la guerra se hace con buenos planes

y la victoria depende de los muchos consejeros.

- 22 -

7El necio no sabe qué decir ante el tribunal,

pues la sabiduría está fuera de su alcance.

- 23 -

8Quien sólo piensa en hacer daño,

gana fama de malintencionado.

9La intención del necio es el pecado;

¡no hay quien soporte al insolente!

- 24 -

10Si te desanimas cuando estás en aprietos,

no son muchas las fuerzas que tienes.

- 25 -

11Salva a los condenados a muerte;

libra del peligro a los que están por morir.

12Pues aunque afirmes que no lo sabías,

el que juzga los motivos habrá de darse cuenta;

bien lo sabrá el que te vigila,

el que paga a cada uno según sus acciones.

- 26 -

13Come, hijo mío, la dulce miel del panal;

prueba lo deliciosa que está.

14Así de dulces te parecerán

la sabiduría y el conocimiento;

si los encuentras, tendrás un buen fin

y tu esperanza jamás será destruida.

- 27 -

15No hagas planes malvados en contra del hombre honrado,

ni causes destrozos en la casa donde vive,

16porque aunque caiga siete veces,

otras tantas se levantará;

pero los malvados se hundirán en la desgracia.

- 28 -

17No te alegres ni hagas fiesta

por los tropiezos y caídas de tu enemigo,

18porque al Señor no le agradará ver esto,

y entonces su enojo se apartará de él.

- 29 -

19No te enojes por causa de los malvados

ni sientas envidia de los perversos,

20porque el malvado no tendrá un buen fin:

¡el malvado se apagará como una lámpara!

- 30 -

21Honra a Dios y al rey, hijo mío;

no te juntes con los enemigos,

22porque su ruina llega en un instante

y nadie sabe el castigo que Dios y el rey pueden dar.

Cuarta colección: otros «dichos de los sabios»

23También estos son dichos de los sabios:

No está bien que en los tribunales

se discrimine a nadie.

24Al que declara inocente al culpable,

los pueblos lo maldicen y las naciones lo desprecian;

25pero a quienes lo castigan, les va bien

y la gente los cubre de bendiciones.24.23-25 Cf. Pr 18.5; 28.21. Tanto la ley mosaica (Lv 19.15; Dt 1.17; 16.19) como los profetas (Is 10.2; Jer 5.28; Ez 22.12; Am 2.6; Miq 3.9,11) condenan la discriminación en los tribunales, apoyándose en el hecho de que Dios es un juez imparcial e insobornable (Sal 82.1-4; Is 11.3-5; Jer 23.5-6).

26El que da buenas respuestas

es como si diera un beso en los labios.

27Arregla tus negocios en la calle

y realiza tus tareas en el campo,

y luego podrás construir tu casa.

28No declares sin razón contra tu prójimo

ni hagas afirmaciones falsas.

29No pienses jamás en vengarte,

haciéndole al otro lo mismo que él te hizo.

30Pasé por el campo del perezoso

y por el viñedo del hombre falto de seso:

31y lo que vi fue un terreno lleno de espinos,

con su cerca de piedras derrumbada.

32Al ver esto, lo grabé en mi mente;

lo vi y aprendí esta lección:24.30-34 Estos vv. muestran cómo suelen formarse los proverbios: el sabio observa los aspectos más relevantes de la vida diaria, reflexiona sobre la experiencia vivida y así saca conclusiones que luego transmite a sus discípulos.

33mientras tú sueñas y cabeceas,

y te cruzas de brazos para dormir mejor,

34la pobreza vendrá y te atacará

como un vagabundo armado.