Dios habla Hoy (DHH)
2

Armonía y humildad

21Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo, 2llénenme de alegría viviendo todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito. 3No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. 4Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.

La humillación y la exaltación de Cristo2.5-11 Véanse otros himnos semejantes en Jn 1.1-18; Col 1.15-20; 1~Ti 3.16; Heb 1.1-4.

5Tengan unos con otros la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo Jesús, 6el cual:

Aunque existía con el mismo ser de Dios,2.6 Con el mismo ser de Dios: Cf. Jn 1.1-2; 17.5.

no se aferró a su igualdad con él,

7sino que renunció a lo que era suyo

2.7
Cf.

y tomó naturaleza de siervo.

Haciéndose como todos los hombres

y presentándose como un hombre cualquiera,

8se humilló a sí mismo,

haciéndose obediente2.8 Obediente: Cf. Mt 26.39; Ro 5.19; Heb 5.8. hasta la muerte,

hasta la muerte en la cruz.

9Por eso Dios le dio el más alto honor

y el más excelente de todos los nombres,2.9 El más excelente de todos los nombres: el título de Señor (véase 2.11 n.).

10para que, ante ese nombre concedido a Jesús,

doblen todos las rodillas

en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra,

11y todos reconozcan

2.10-11
Is 45.23
Ro 14.11
que Jesucristo es Señor,2.11 Señor: Término que, además de aplicarse a los seres humanos que tienen autoridad, traduce el nombre de Yahvé en el AT, y fue aplicado a Jesús por la iglesia primitiva en su profesión de fe. Cf. 1~Co 8.6; Ef 4.5.

para gloria de Dios Padre.

Hacer efectiva la salvación

12Por tanto, mis queridos hermanos, así como ustedes me han obedecido siempre, y no solo cuando he estado entre ustedes, obedézcanme más ahora que estoy lejos. Hagan efectiva su propia salvación con profunda reverencia; 13pues Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a cabo.

14Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones, 15para que nadie encuentre en ustedes culpa ni falta alguna, y sean hijos de Dios sin mancha en medio de esta gente mala y perversa. Entre ellos brillan ustedes como estrellas en el mundo, 16manteniendo firme el mensaje de vida. Así, cuando venga Cristo, yo podré sentirme orgulloso de ustedes, sabiendo que no he corrido ni trabajado en vano. 17Y aunque mi propia vida sea sacrificada para completar la ofrenda que ustedes hacen a Dios por su fe, yo me alegro y comparto esa alegría con todos ustedes. 18Alégrense ustedes también, y tomen parte en mi alegría.

Timoteo

19Confiado en el Señor Jesús, espero mandarles pronto a Timoteo, para alegrarme al recibir noticias de ustedes. 20Porque no tengo a ningún otro que comparta tanto mis propios sentimientos y que de veras se preocupe por el bien de ustedes; 21todos buscan su propio interés, y no el interés de Jesucristo. 22Pero ustedes ya saben del buen comportamiento de Timoteo y de cómo ha servido conmigo en el anuncio del evangelio, ayudándome como si fuera mi hijo. 23Así que espero enviárselo en cuanto yo sepa qué va a pasar conmigo; 24aunque confío en el Señor que también yo mismo iré pronto.

Epafrodito

25Igualmente me parece necesario mandarles al hermano Epafrodito, mi compañero de trabajo y de armas, al que ustedes mismos me enviaron para atender mis necesidades.

26Él siente mucha nostalgia de todos ustedes, y está muy preocupado porque ustedes supieron que se encontraba enfermo. 27Y es verdad que lo estuvo, y hasta a punto de morir; pero Dios tuvo compasión de él, y no solo de él sino también de mí, para que no tuviera yo más tristezas de las que ya tengo. 28Por eso se lo envío a toda prisa, para que ustedes se alegren de verlo otra vez y para que yo no esté tan triste. 29Recíbanlo con toda alegría, como hermano en el Señor, y estimen siempre a los que son como él, 30ya que estuvo a punto de morir por servir a Cristo. Puso en peligro su vida, y estuvo cerca de la muerte, por prestarme los servicios que ustedes no me podían prestar personalmente.

3

Sobre la circuncisión y la ley

31Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es ninguna molestia repetir lo que ya les he escrito, y para ustedes es útil. 2Cuídense de esa gente despreciable, de los malos trabajadores, de esos que mutilan el cuerpo; 3porque los verdaderos circuncidados

3.3
Jer 4.4
Ro 2.25-29
Col 2.11
somos nosotros, los que adoramos a Dios movidos por su Espíritu, y nos gloriamos de ser de Cristo Jesús, y no ponemos nuestra confianza en las cosas externas. 4Aunque también yo tengo razones para confiar en tales cosas. Nadie tendría más razones que yo para confiar en ellas: 5me circuncidaron a los ocho días de nacer,
3.5
Gn 17.12
Lv 12.3
soy de raza israelita, pertenezco a la tribu de Benjamín, soy hebreo e hijo de hebreos. En cuanto a la interpretación de la ley judía, fui del partido fariseo;
3.5
Hch 23.6
26.5
6era tan fanático, que perseguía a los de la iglesia;
3.6
Hch 8.3
22.4
26.9-11
y en cuanto a la justicia que se basa en el cumplimiento de la ley, era irreprochable.
3.6
Gl 1.14
7Pero todo esto, que antes valía mucho para mí, ahora, a causa de Cristo, lo tengo por algo sin valor. 8Aún más, a nada le concedo valor si lo comparo con el bien supremo de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por causa de Cristo lo he perdido todo, y todo lo considero basura a cambio de ganarlo a él 9y encontrarme unido a él; no con una justicia propia, adquirida por medio de la ley, sino con la justicia que se adquiere por la fe en Cristo, la que da Dios con base en la fe.
3.9
Cf.
10Lo que quiero es conocer a Cristo, sentir en mí el poder de su resurrección y la solidaridad en sus sufrimientos; haciéndome semejante a él en su muerte,
3.10
Cf.
11espero llegar a la resurrección de los muertos.

Todavía no hemos llegado a la meta

12No quiero decir que ya lo haya conseguido todo, ni que ya sea perfecto; pero sigo adelante con la esperanza de alcanzarlo, puesto que Cristo Jesús me alcanzó primero. 13Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante, 14para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jesús.

15Todos los que ya poseemos una fe madura, debemos pensar de esta manera. Si en alguna cosa ustedes piensan de otro modo, Dios les hará ver esto también. 16Pero, eso sí, debemos vivir de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.

Somos ciudadanos del cielo

17Hermanos, sigan mi ejemplo y fíjense también en los que viven según el ejemplo que nosotros les hemos dado a ustedes. 18Ya les he dicho muchas veces, y ahora se lo repito con lágrimas, que hay muchos que están viviendo como enemigos de la cruz de Cristo, 19y su fin es la perdición. Su dios son sus propios apetitos, y sienten orgullo de lo que debería darles vergüenza. Solo piensan en las cosas de este mundo. 20En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo,

3.20
Cf.
y estamos esperando que del cielo venga el Salvador, el Señor Jesucristo, 21que cambiará nuestro cuerpo miserable para que sea como su propio cuerpo glorioso. Y lo hará por medio del poder que tiene para dominar todas las cosas.
3.21
1~Co 15.35-37

4

41Por eso, mis queridos hermanos, a quienes tanto deseo ver; ustedes, amados míos, que son mi alegría y mi premio, sigan así, firmes en el Señor.

Recomendaciones particulares

2Ruego a Evodia, y también a Síntique, que se pongan de acuerdo como hermanas en el Señor. 3Y a ti, mi fiel compañero de trabajo, te pido que ayudes a estas hermanas, pues ellas lucharon a mi lado en el anuncio del evangelio, junto con Clemente y los otros que trabajaron conmigo. Sus nombres ya están escritos en el libro de la vida.4.3 Libro de la vida: Cf. Ex 32.32; Sal 69.28; Ap 3.5.

Recomendaciones generales

4Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! 5Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca.

6No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. 7Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.

8Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.

9Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes.

10Me alegro mucho en el Señor de que ustedes hayan vuelto a pensar en mí. No quiero decir que me hubieran olvidado, sino que no tenían la oportunidad de ayudarme. 11No lo digo porque yo esté necesitado, pues he aprendido a contentarme con lo que tengo. 12Sé lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. 13A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece. 14Sin embargo, ustedes hicieron bien compartiendo mis dificultades.

15Cuando partí de Macedonia, al comenzar a anunciar el evangelio, fueron ustedes, los de la iglesia de Filipos, los únicos con quienes tuve este intercambio de bienes. 16Pues incluso estando yo en Tesalónica, más de una vez ustedes me enviaron ofrendas para mis necesidades.

4.16
Hch 17.1
2~Co 11.9
17No es que yo esté cobrándoles nada; lo que quiero es que ustedes lleguen a tener más en su cuenta delante de Dios. 18Acuso recibo de todo, y hasta tengo de sobra. Con lo que me enviaron por medio de Epafrodito, tengo más que suficiente. Lo que me enviaron fue como una ofrenda de incienso perfumado, un sacrificio que Dios recibe con agrado.4.18 Un sacrificio que Dios recibe con agrado: Cf. Ex 29.18; 30.7-8. 19Por lo tanto, mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. 20¡Gloria para siempre a nuestro Dios y Padre! Amén.

Despedida

21Saluden de mi parte a todos los que pertenecen al pueblo santo por Jesucristo. Los hermanos que están conmigo les mandan saludos. 22También les mandan saludos todos los que pertenecen al pueblo santo, y especialmente los del servicio del emperador romano.

4.22
Véase

23Que el Señor Jesucristo derrame su gracia sobre ustedes.