Dios habla Hoy (DHH)
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31El Señor todopoderoso dice: «Voy a enviar mi mensajero para que me prepare el camino.3.1 Voy a enviar mi mensajero para que me prepare el camino: este mensajero que prepara el camino del Señor (Is 40.3) será identificado con Elías (véase 4.5 n.) y con Juan el Bautista (Mt 11.3-14; Mc 1.2; Lc 1.76; 7.27). El Señor, a quien ustedes están buscando, va a entrar de pronto en su templo. ¡Ya llega el mensajero de la alianza3.1 El mensajero de la alianza:otra posible traducción: el ángel de la alianza. Quizás es una referencia indirecta al Señor (Gn 16.7-16; 18.1-2,17,22). que ustedes desean!»

2Pero ¿quién podrá resistir el día de su venida? ¿Quién podrá entonces permanecer en pie? Pues llegará como un fuego, para purificarnos; será como un jabón que quitará nuestras manchas. 3El Señor se sentará a purificar a los sacerdotes, los descendientes de Leví, como quien purifica la plata y el oro en el fuego. Después ellos podrán presentar su ofrenda al Señor, tal como deben hacerlo. 4El Señor se alegrará entonces de la ofrenda de Judá y Jerusalén, igual que se alegraba de ella en otros tiempos.

5El Señor todopoderoso dice: «Yo vendré a juzgarlos a ustedes. Y al mismo tiempo seré testigo contra los que practican la magia, los que cometen adulterio, los que juran en falso, los que oprimen a los trabajadores, a las viudas y a los huérfanos, los que tratan mal a los extranjeros y los que me faltan al respeto.

6»Yo soy el Señor. No he cambiado. Y por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido aniquilados. 7Ustedes se han apartado de mis preceptos, como se apartaron sus antepasados, y no han querido obedecerlos. Yo, el Señor todopoderoso, les digo: ¡Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes! Pero ustedes dicen: “¿Por qué hemos de volvernos a ti?” 8Y yo pregunto: ¿Acaso un hombre puede defraudar a Dios? ¡Pues ustedes me han defraudado! Y todavía preguntan: “¿En qué te hemos defraudado?” ¡En los diezmos y en las ofrendas me han defraudado! 9Sí, toda la nación, todos ustedes, me están defraudando, y por eso voy a maldecirlos. Yo, el Señor todopoderoso, les digo: 10Traigan su diezmo al tesoro del templo, y así habrá alimentos en mi casa. Pónganme a prueba en eso, a ver si no les abro las ventanas del cielo para vaciar sobre ustedes la más rica bendición.3.8-10 Acerca de los diezmos y las ofrendas, cf. Lv 27.30; Nm 18.21-24; Dt 12.6; 14.22-29; Neh 13.12. 11No dejaré que las plagas destruyan sus cosechas y sus viñedos. 12Todas las naciones les llamarán dichosos, porque ustedes tendrán un país encantador. Yo, el Señor todopoderoso, lo he dicho.»

Compasión de Dios hacia su pueblo

13El Señor dice: «Ustedes han dicho cosas muy duras contra mí. Y todavía preguntan: “¿Qué es lo que hemos dicho en contra tuya?” 14Esto es lo que han dicho: “Servir a Dios es cosa inútil. ¿Qué provecho sacaremos de hacer lo que él manda, de andar vestidos de luto delante del Señor todopoderoso? 15Nosotros hemos visto que los orgullosos son felices, que a los malvados les salen las cosas bien, que ponen a prueba a Dios y no reciben ningún castigo.”»

16(Los que honran a Dios hablaron entonces entre sí, y el Señor escuchó con atención lo que decían. Y en presencia del Señor se escribió un libro, en el cual se recordaba a los que honran al Señor y lo toman en cuenta.)

17El Señor todopoderoso dice: «Estoy preparando un día en el que ellos volverán a ser mi pueblo. Como un padre se compadece del hijo que le sirve, así tendré yo compasión de ellos. 18Entonces ustedes se darán cuenta otra vez de la diferencia que hay entre el bueno y el malo, entre el que adora a Dios y el que no lo adora.»

4

La venida del día del Señor

41 1 (3.19) El Señor todopoderoso dice: «Se acerca el día, ardiente como un horno, en que todos los orgullosos y malvados arderán como paja en una hoguera. Ese día que ha de venir los quemará, y nada quedará de ellos.

4.1
Jl 2.11
Am 5.18
Sof 1.14-18
Mal 3.2
2 2 (3.20) Pero para ustedes que me honran, mi justicia brillará como la luz del sol, que en sus rayos trae salud. Y ustedes saltarán de alegría como becerros que salen del establo. 3 3 (3.21) En ese día que estoy preparando, ustedes pisotearán a los malvados como si fueran polvo.

4 4 (3.22) »Acuérdense de la ley que le di a mi siervo Moisés en el monte Horeb.

4.4
Ex 19.16—20.20
24.1-17
Dt 5.1-3
¡Eran preceptos y mandatos que todo Israel debía obedecer!

5 5 (3.23) »Miren ustedes: Voy a enviarles al profeta Elías,4.5 La desaparición repentina del profeta Elías dio origen a distintas creencias en torno a su reaparición en la tierra (cf. Eclo 48.10-12). El pueblo judío esperaba la llegada de Elías antes del día del Señor, como precursor del Mesías (cf. Mt 11.14; 17.10-13). antes que llegue el día del Señor, que será un día grande y terrible. 6 6 (3.24) Y él hará que padres e hijos se reconcilien.

4.6
Lc 1.17
De lo contrario vendré y castigaré su país, destruyéndolo por completo.»