Dios habla Hoy (DHH)
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411 1 (40.25) Y a Leviatán,41.1 Leviatán: Véase 3.8 n. ¿lo pescarás con un anzuelo?

¿Podrás atarle la lengua con una cuerda?

2 2 (40.26) ¿Podrás pasarle un cordel por las narices

o atravesarle con un gancho la quijada?

3 3 (40.27) ¿Acaso va a rogarte que le tengas compasión,

y a suplicarte con palabras tiernas?

4 4 (40.28) ¿Acaso harás que te prometa

ser tu esclavo toda la vida?

5 5 (40.29) ¿Jugarás con él como con un pajarito?

¿Lo atarás como juguete de tus hijas?

6 6 (40.30) ¿Se pondrán a regatear por él en el mercado?

¿Lo cortarán en pedazos para venderlo?

7 7 (40.31) ¿Podrás atravesarle el cuero con flechas,

o la cabeza con arpones?

8 8 (40.32) Si llegas a ponerle la mano encima,

te dará tal batalla que no la olvidarás,

y nunca volverás a hacerlo.

9 9 (1) Con solo ver a Leviatán,

cualquiera se desmaya de miedo.

10 10 (2) Si alguien lo provoca, se pone furioso;

nadie es capaz de hacerle frente.

11 11 (3) ¿Quién, que se le enfrente, saldrá sano y salvo?

¡Nadie en todo el mundo!41.10-11 Algunos traducen los vv. 10-11 así, refiriéndolos a Dios: No será cruel cuando lo provoque. Nadie es capaz de hacerme frente. ¿Quién, que se me enfrente, saldrá sano y salvo? Todo en el mundo es mío.

12 12 (4) No dejaré de mencionar sus patas

y su fuerza sin igual.

13 13 (5) ¿Quién puede quitarle el cuero que lo cubre,

o atravesar su doble coraza protectora?

14 14 (6) ¿Quién puede abrirle el hocico,

con su cerco de terribles dientes?

15 15 (7) Sus lomos son hileras de escudos

cerrados y duros como la piedra.

16 16 (8) Tan apretados están unos contra otros,

que ni el aire puede pasar entre ellos.

17 17 (9) Tan unidos y trabados están,

que nadie puede separarlos.

18 18 (10) Sus estornudos son como relámpagos;

sus ojos brillan como el sol cuando amanece.

19 19 (11) De su hocico salen llamaradas

y se escapan chispas de fuego.

20 20 (12) De sus narices sale humo,

como de una caldera que hierve al fuego.

21 21 (13) Su aliento enciende las brasas,

de su hocico salen llamas.

22 22 (14) Su cuello es tan fuerte

que ante él todos se llenan de miedo.

23 23 (15) Aun la parte carnosa de su cuerpo

es dura e impenetrable, como hierro fundido.

24 24 (16) Tiene el corazón duro como la roca,

duro como piedra de moler.

25 25 (17) Cuando él se levanta, los dioses se espantan

y huyen llenos de terror.

26 26 (18) Ni espada ni lanza ni flecha ni dardo

sirven de nada para atacarlo.

27 27 (19) Para él, el hierro es como paja,

y el bronce como madera podrida.

28 28 (20) Las flechas no lo hacen huir;

lanzarle piedras es como lanzarle paja.

29 29 (21) Un golpe de mazo le es como un golpe de caña;

se ríe al oír silbar las jabalinas.

30 30 (22) Cuando se arrastra, abre surcos en el barro,

como si lo hiciera con afilados trillos.

31 31 (23) Hace hervir como una olla al mar profundo;

como una caldera para mezclar ungüentos.

32 32 (24) Va dejando en el agua una estela

blanca y brillante como melena de canas.

33 33 (25) No hay en la tierra nada que se le parezca;

fue hecho para no sentir miedo jamás.

34 34 (26) Hace frente aun a los más arrogantes,

y es el rey de todas las fieras.