Dios habla Hoy (DHH)
23
Job

231-2Una vez más mis quejas son amargas

porque Dios ha descargado su mano sobre mí.

3¡Ojalá supiera yo dónde encontrarlo,

y cómo llegar a donde vive!

4Presentaría ante él mi caso,

pues me sobran argumentos.

5¡Ya sabría cómo responder

a lo que él me contestara!

6Pero él no usaría la fuerza como argumento,

sino que me escucharía

7y reconocería que tengo la razón;

me declararía inocente,

¡me dejaría libre para siempre!

8Pero busco a Dios en el oriente, y no está allí;

lo busco en el occidente, y no lo encuentro.

9Me dirijo al norte, y no lo veo;

me vuelvo al sur, y no lo percibo.

10Él conoce cada uno de mis pasos;

puesto a prueba, saldré puro como el oro.

11Yo siempre he seguido sin desviarme

el camino que él me ha señalado.

12Siempre he cumplido sus leyes y mandatos,

y no mi propia voluntad.

13Cuando él decide realizar algo, lo realiza;

nada le hace cambiar de parecer.

14Lo que él ha dispuesto hacer conmigo, eso hará,

junto con otras cosas semejantes.

15Por eso le tengo miedo;

solo el pensarlo me llena de terror.

16Dios, el Todopoderoso,

me tiene acobardado.

17¡Ojala la noche me hiciera desaparecer

y me envolviera la oscuridad!