Dios habla Hoy (DHH)
16
Job

161-2Ya he oído muchas veces cosas parecidas.

Ustedes, en vez de consolarme, me atormentan.

3¿Es que no hay fin para las palabras huecas?

¿Qué manía es esa de contradecirme?

4Si ustedes estuvieran ahora en mi lugar,

también yo hablaría como ustedes;

movería burlonamente la cabeza

y les lanzaría un torrente de palabras,

5palabras amables y consoladoras,

para darles ánimo y valor.

6Pero ni el hablar calma mi dolor,

ni el callar me trae alivio.

7Dios ha acabado con mis fuerzas;

me ha quitado todos mis amigos

8y me ha puesto en prisión.

Ha levantado testimonios contra mí;

contra mí ha presentado acusaciones falsas.

9El Señor me persigue y me desgarra,

me amenaza como una fiera,

me clava los ojos cual si fuera mi enemigo.

10La gente se amontona contra mí,

me hace muecas

y me da de bofetadas para humillarme.

11Dios me ha puesto en manos

de gente malvada y criminal.

12Yo estaba en paz, y él me agarró del cuello;

me estrujó, me hizo pedazos.

Me convirtió en el blanco de sus flechas.

13De todos lados me dispara;

atraviesa mi cuerpo sin ninguna compasión,

y se esparcen mis entrañas por el suelo.

14Me abre herida tras herida,

se lanza contra mí como un guerrero.

15Lleno de tristeza, me puse ásperas ropas

y hundí en el polvo mi cabeza.

16La cara se me ha hinchado de llorar;

se me ha nublado la vista,

17a pesar de que nunca hice violencia a nadie

y de que ha sido pura mi oración.

18Este crimen contra mí, clama justicia;

¡tierra, no sepultes mi clamor!

16.18
Cf.

19Alguien debe de haber en el cielo

que declare en mi favor,

20que interprete ante Dios mis pensamientos,

para que él vea mis lágrimas;

21alguien que hable ante Dios en mi favor,

como se habla ante un hombre en favor de otro.

16.19-21
Job 33.23-24

22Los pocos años que me quedan van pasando,

y pronto emprenderé el viaje sin regreso.

17

171Me estoy quedando sin aliento;

mi vida va acercándose a su fin; me está esperando la tumba.

2Junto a mí no hay más que gente burlona;

día y noche veo sus provocaciones.

3Pero tú, Señor, puedes responder por mí;

¿quién sino tú puede hacerlo?

4Tú, que les has entorpecido el entendimiento,

no dejes que me venzan.

5Sufrirán hambre los hijos de quienes,

por una recompensa, traicionan a sus amigos.

6Tú has hecho que todos hablen mal de mí

y que me escupan en la cara.

7Los ojos se me nublan de dolor;

mi cuerpo es apenas una sombra.

8Al ver esto, los buenos se quedan asombrados;

se enojan y me tienen por impío.

9Insisten en que ellos son justos,

en que tienen limpias las manos.

10Pero vengan aquí, todos ustedes,

y no encontraré entre ustedes un solo sabio.

11Van pasando los días de mi vida,

y mis planes y deseos se ven frustrados.

12Pero ustedes convierten la noche en día;

¡a pesar de la oscuridad, dicen que la luz se acerca!

13Lo único que puedo esperar es la muerte,

y tenderme a dormir en las tinieblas.

14¡Mi padre, mi madre, mis hermanos,

son los gusanos y el sepulcro!

15¿Dónde ha quedado mi esperanza?

¿Dónde está mi bienestar?

16¿Bajarán conmigo al reino de la muerte,

para que juntos reposemos en el polvo?

18
Bildad

181-2¿Cuándo va a dejar de hablar esta gente?

Si fuera razonable, podríamos hablar.

3¿Por qué se nos trata como animales

y se nos considera estúpidos?

4¿Crees tú que por desgarrarte rabiosamente

va a quedar desierta la tierra

o las rocas van a cambiar de lugar?

5Al malvado se le apagará la luz,

y su fuego no volverá a dar llama.

6Su lámpara se apagará;

en su casa no brillará la luz.

7Su paso firme perderá fuerza,

y quedará atrapado en su propia trampa.

8Se pondrá una red a su paso,

y en esa red quedará atrapado.

9Se tenderá un lazo a sus pies,

y alrededor del tobillo se le cerrará el nudo.

10La trampa estará oculta en el camino

para atraparle cuando pase.

11Por todas partes se siente amenazado;

se siente perseguido a cada paso.

12Sus fuerzas se acaban por el hambre;

la desgracia está lista a caerle encima.

13La enfermedad, hija preferida de la muerte,

le devora la carne poco a poco.

14Arrancado es también de la paz de su hogar

y llevado a rastras ante el rey del terror.18.14 Rey del terror es otra imagen de la muerte.

15Se prende fuego a su casa;

sus posesiones son rociadas con azufre.

16Es como un árbol de raíces secas

y ramas marchitas.

17Su recuerdo se borrará de la tierra

y no se volverá a pronunciar su nombre.

18Lo arrojarán de la luz a las tinieblas;

lo expulsarán de este mundo.

19No tendrá descendientes en su pueblo;

nadie en su casa quedará con vida.

20Cuando sepan su destino, en oriente y occidente

quedarán espantados, llenos de terror.

21En eso acaba la vida del malvado,

del hombre que desprecia a Dios.