Dios habla Hoy (DHH)
11
Sofar

111-2Toda esa palabrería merece una respuesta,

pues no por hablar mucho se tiene la razón.

3¿Crees que con tu verborrea nos vas a hacer callar,

y que nadie es capaz de responder a tus burlas?

4Tú dices que tu doctrina es recta,

y tú mismo te consideras puro.

5¡Ojalá Dios hablara para responderte!

6Él te enseñaría los secretos de la sabiduría,

que son muy difíciles de entender.

Así verías que Dios no te ha castigado

tanto como mereces.

7¿Crees que puedes penetrar en los misterios de Dios

y llegar hasta lo más profundo de su ser?

8¿Qué puedes hacer,

si son más altos que el cielo?

¿Qué sabes tú, si son más profundos que el abismo?

9Son más grandes que la tierra

y más anchos que el mar.

10Si Dios viene, y arresta y llama a juicio,

¿quién habrá que se lo impida?

11Él sabe quién es mentiroso;

él ve la maldad, ¿o crees que no se da cuenta?

12El día que el asno salvaje deje de serlo,

ese día el necio entrará en razón.

13Decídete a actuar con rectitud,

y dirige tus súplicas a Dios.

14Si estás cargado de pecado, aléjalo de ti;

no des lugar en tu casa a la maldad.

15Así podrás alzar limpia la frente,

y estarás tranquilo y sin temor;

16echarás en el olvido tus sufrimientos;

los olvidarás como al agua que pasa.

17Tu vida brillará más que el sol a mediodía;

tus horas más oscuras serán como el amanecer.

18Tendrás esperanza y podrás vivir confiado;

bajo el cuidado de Dios dormirás tranquilo.

19Nada te asustará cuando descanses.

Muchos vendrán a buscar tu favor.

20Los malos, en cambio, buscarán ayuda en vano;

no encontrarán lugar donde refugiarse,

y la muerte será su única esperanza.

12
Job

121-2¡No hay duda de que ustedes son la voz del pueblo,

y de que cuando mueran no habrá más sabiduría!

3Pero también yo tengo entendimiento,

y en nada soy inferior a ustedes.

¿Quién no sabe todo esto?

4Aunque soy inocente e intachable,

y en otro tiempo Dios oía mis súplicas,

mis amigos se ríen de mí.

5El que está seguro desprecia al infeliz;

no le importa empujar al que está a punto de caer.

6Los bandidos tienen paz en sus hogares;

los que ofenden a Dios viven tranquilos,

pensando que lo tienen en un puño.

7Pregunta a las bestias o a las aves:

ellas te pueden enseñar.

8También a la tierra y a los peces del mar

puedes pedirles que te instruyan.

9¿Hay alguien todavía que no sepa

que Dios lo hizo todo con su mano?

10En su mano está la vida

de todo ser viviente.

11El oído distingue las palabras,

igual que el paladar reconoce los sabores.

12Los ancianos tienen sabiduría;

la edad les ha dado entendimiento.

13Pero Dios es sabio y poderoso;

él hace planes, y los lleva a cabo.

14Lo que Dios destruye, nadie lo puede reconstruir;

al que Dios encierra, nadie lo puede libertar.

15Si él retiene la lluvia, todo se seca;

si le da salida, se inunda la tierra.

16Su poder le da siempre la victoria.

Sujetos a él están el engañado y el que engaña.

17Él hace que los sabios pierdan su inteligencia

y que los jueces se vuelvan locos.

18Deja sin autoridad a los reyes

y los hace ir cautivos y desnudos.

19Quita a los sacerdotes de su oficio

y derroca a los que están en el poder.

20A los consejeros de confianza deja sin palabra

y quita el buen juicio a los ancianos.

21Hace que los señores queden sin honra

y que los fuertes pierdan su fuerza.

22Da a conocer los secretos más ocultos

y saca a la luz las cosas más oscuras.

23Él engrandece y destruye a las naciones,

las dispersa y las reúne.

24Quita la inteligencia a los jefes de un país

y los hace perderse en un desierto sin camino,

25donde andan a tientas en la oscuridad,

tambaleándose como borrachos.

13

131Todo esto lo he visto con mis propios ojos,

lo he escuchado con mis propios oídos.

2Lo que ustedes saben, también yo lo sé;

en nada soy inferior a ustedes.

3Pero prefiero hablar con Dios,

prefiero discutir con el Todopoderoso.

4Ustedes cubren la verdad con sus mentiras;

son médicos que a nadie curan.

5¡Si al menos guardaran ustedes silencio,

podrían pasar por personas sabias!

6Escuchen, por favor, con atención,

mientras yo expongo mis razones.

7¿Creen acaso que defienden a Dios con sus mentiras,

y que le hacen un servicio con palabras engañosas?

8Ustedes se han puesto de su parte

y quieren defender su causa,

9pero, ¿qué pasará si Dios los examina?

¿Podrán ustedes engañarlo como a un hombre?

10Si con disimulo se ponen de su parte,

él los reprenderá duramente.

11La grandeza de Dios

los llenará de espanto y de terror.

12Sus anticuados argumentos son puro polvo;

es como querer defenderse con murallas de barro.

13Y ahora, ¡cállense, que voy a hablar,

páseme lo que me pase!

14Voy a arriesgar mi vida,

voy a jugarme el todo por el todo.

15Aunque él me mate, me mantendré firme,

con tal de presentarle mi defensa cara a cara.

16Quizá en eso esté mi salvación,

pues un malvado no entraría hasta su presencia.

17Escuchen, pues, con atención

la exposición que voy a hacerles.

18Voy a presentar mi defensa,

y sé que tengo la razón.

19Si alguien tiene de qué acusarme,

yo guardaré silencio y moriré.

20Concédeme solo dos cosas, oh Dios,

y no me esconderé de ti:

21Deja ya de castigarme

y no me hagas sentir tanto miedo.

22Llámame, y yo te responderé;

o yo hablaré primero, y tú me responderás.

23Dime, ¿cuáles son mis pecados y delitos?

¿Cuáles son mis crímenes?

24¿Por qué te escondes de mí?

¿Por qué me tratas como a un enemigo?

25Soy como una hoja al viento,

¿por qué quieres destruirme?

No soy más que paja seca,

¿por qué me persigues?

26Traes amargas acusaciones contra mí;

me pides cuentas de las faltas de mi juventud.

27Me pones cadenas en los pies,

vigilas todos mis pasos

y examinas todas mis pisadas.

28Me voy deshaciendo, como algo podrido,

como ropa que se come la polilla.