Dios habla Hoy (DHH)
13

Jesús lava los pies de sus discípulos

131Era antes de la fiesta de la Pascua, y Jesús sabía que había llegado la hora de que él dejara este mundo para ir a reunirse con el Padre. Él siempre había amado a los suyos que estaban en el mundo, y así los amó hasta el fin.

2-4El diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la idea de traicionar a Jesús. Jesús sabía que había venido de Dios, que iba a volver a Dios y que el Padre le había dado toda autoridad; así que, mientras estaban cenando,13.2-4 Aunque esta cena coincide en varios aspectos con la cena de Pascua narrada en los sinópticos (Mt 26.17-29 y paralelos), en Jn no tiene el carácter de cena de Pascua. se levantó de la mesa, se quitó la capa y se ató una toalla a la cintura. 5Luego echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.

6Cuando iba a lavarle los pies a Simón Pedro, este le dijo:

—Señor, ¿tú me vas a lavar los pies a mí?

7Jesús le contestó:

—Ahora no entiendes lo que estoy haciendo, pero después lo entenderás.

8Pedro le dijo:

—¡Jamás permitiré que me laves los pies!

Respondió Jesús:

—Si no te los lavo, no podrás ser de los míos.

9Simón Pedro le dijo:

—¡Entonces, Señor, no me laves solamente los pies, sino también las manos y la cabeza!

10Pero Jesús le contestó:

—El que está recién bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está todo limpio. Y ustedes están limpios,

13.10
Jn 15.3
aunque no todos.

11Dijo: «No están limpios todos», porque sabía quién lo iba a traicionar.

12Después de lavarles los pies, Jesús volvió a ponerse la capa, se sentó otra vez a la mesa y les dijo:

—¿Entienden ustedes lo que les he hecho? 13Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. 14Pues si yo, el Maestro y Señor, les he lavado a ustedes los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. 15Yo les he dado un ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo que yo les he hecho.

13.12-15
Mt 20.26-28
Lc 22.26-27
Flp 2.5-8
16Les aseguro que ningún servidor es más que su señor,
13.16
Mt 10.24
Lc 6.40
Jn 15.20
y que ningún enviado es más que el que lo envía. 17Si entienden estas cosas y las ponen en práctica, serán dichosos.

18»No estoy hablando de todos ustedes; yo sé quiénes son los que he escogido. Pero tiene que cumplirse lo que dice la Escritura: “El que come conmigo, se ha vuelto contra mí.”

13.18
Sal 41.9
19Les digo esto de antemano para que, cuando suceda, ustedes crean que Yo Soy.13.19 Yo Soy: Véanse citas en Jn 8.24 n. 20Les aseguro que el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado.»
13.20
Mt 10.40
Mc 9.37
Lc 9.48
10.16
Jn 12.44-45

Jesús anuncia que Judas lo traicionará

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21Después de decir esto, Jesús se sintió profundamente conmovido, y añadió con toda claridad:

—Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.

22Los discípulos comenzaron entonces a mirarse unos a otros, sin saber de quién estaba hablando. 23Uno de ellos, a quién Jesús quería mucho,13.23 A quién Jesús quería mucho: Cf. también 19.26; 20.2; 21.7,20. Véase Introducción. estaba junto a él, mientras cenaban, 24y Simón Pedro le dijo por señas que le preguntara de quién estaba hablando. 25Él, acercándose más a Jesús, le preguntó:

—Señor, ¿quién es?

26Jesús le contestó:

—Voy a mojar un pedazo de pan, y a quien se lo dé, ese es.

En seguida mojó un pedazo de pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. 27Y tan pronto como Judas recibió el pan, Satanás entró en su corazón. Jesús le dijo:

—Lo que vas a hacer, hazlo pronto.

28Pero ninguno de los que estaban cenando a la mesa entendió por qué le decía eso. 29Como Judas era el encargado de la bolsa del dinero, algunos pensaron que Jesús le quería decir que comprara algo para la fiesta, o que diera algo a los pobres.

30Una vez que Judas hubo recibido el pan, salió. Ya era de noche.

El nuevo mandamiento

31Después que Judas hubo salido, Jesús dijo:

—Ahora se muestra la gloria del Hijo del hombre, y la gloria de Dios se muestra en él. 32Y si el Hijo del hombre muestra la gloria de Dios, también Dios mostrará la gloria de él; y lo hará pronto. 33Hijitos míos, ya no estaré con ustedes mucho tiempo. Ustedes me buscarán, pero lo mismo que les dije a los judíos les digo ahora a ustedes: No podrán ir a donde yo voy. 34Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros.

13.34
Jn 15.12,171~Jn 2.8
3.23
2~Jn 5
35Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.
13.35
1~Jn 3.14

Jesús anuncia que Pedro lo negará

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36Simón Pedro le preguntó a Jesús:

—Señor, ¿a dónde vas?

—A donde yo voy —le contestó Jesús—, no puedes seguirme ahora; pero me seguirás después.

13.36
Jn 21.18-19

37Pedro le dijo:

—Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? ¡Estoy dispuesto a dar mi vida por ti!

38Jesús le respondió:

—¿De veras estás dispuesto a dar tu vida por mí? Pues te aseguro que antes que cante el gallo, me negarás tres veces.

13.38
Jn 18.17-18,25-27

14

Jesús, el camino al Padre

141«No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí. 2En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. 3Y después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar. 4Ustedes saben el camino que lleva a donde yo voy.»

5Tomás le dijo a Jesús:

—Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?

6Jesús le contestó:

—Yo soy el camino, la verdad y la vida.14.6 Verdad y vida: Cf. Jn 1.4; 3.16; 11.25; 17.3. Solamente por mí se puede llegar al Padre. 7Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.

8Felipe le dijo entonces:

—Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta.

9Jesús le contestó:

—Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿por qué me pides que les deje ver al Padre? 10¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que les digo, no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace sus propias obras. 11Créanme que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; si no, crean al menos por las obras mismas. 12Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y hará otras todavía más grandes, porque yo voy a donde está el Padre. 13Y todo lo que ustedes pidan en mi nombre, yo lo haré, para que por el Hijo se muestre la gloria del Padre. 14Yo haré cualquier cosa que en mi nombre ustedes me pidan.

14.13-14
Jn 15.7
16.23-24Mt 7.7-11
21.22
Lc 11.9-13
1~Jn 3.21-22
5.14-15

Jesús promete enviar el Espíritu Santo

15»Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.

14.15
Cf.
16-17Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor,14.16-17 Defensor: Aquí y en 14.26; 15.26; 16.7, se da al Espíritu Santo el título de Defensor (en griego parakletos), propio también de Jesús (nótese otro Defensor y 1~Jn 2.1). El título tiene matices jurídicos (abogado defensor; cf. 16.8-11). el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

18»No los voy a dejar huérfanos; volveré para estar con ustedes. 19Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero ustedes me verán, y vivirán porque yo vivo. 20En aquel día, ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes están en mí, y yo en ustedes. 21El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.»

22Judas (no el Iscariote)

14.22
Cf.
le preguntó:

—Señor, ¿por qué vas a mostrarte a nosotros y no a la gente del mundo?

23Jesús le contestó:

—El que me ama, hace caso de mi palabra; y mi Padre lo amará, y mi Padre y yo vendremos a vivir con él. 24El que no me ama, no hace caso de mis palabras. Las palabras que ustedes están escuchando no son mías, sino del Padre, que me ha enviado.

25»Les estoy diciendo todo esto mientras estoy con ustedes; 26pero el Defensor, el Espíritu Santo que el Padre va a enviar en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho.

27»Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo. 28Ya me oyeron decir que me voy y que vendré para estar otra vez con ustedes. Si de veras me amaran, se habrían alegrado al saber que voy al Padre, porque él es más que yo. 29Les digo esto de antemano para que, cuando suceda, entonces crean.

30»Ya no hablaré mucho con ustedes, porque viene el que manda en este mundo.14.30 El que manda en este mundo: Véase 12.31 n. Aunque no tiene ningún poder sobre mí, 31así tiene que ser, para que el mundo sepa que yo amo al Padre y que hago lo que él me ha mandado.

»Levántense. Vámonos de aquí.

15

La vid verdadera

151»Yo soy la vid

15.1
Is 5.1-7
Ez 19.10-14
verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. 2Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más. 3Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho. 4Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí.

5»Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. 6El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego.

7»Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. 8En esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos. 9Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. 10Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

11»Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa. 12Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. 13El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. 14Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. 16Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes

15.16
Cf.
y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. 17Esto, pues, es lo que les mando: Que se amen unos a otros.

El mundo odia a Jesús y a los suyos

18»Si el mundo los odia a ustedes, sepan que a mí me odió primero. 19Si ustedes fueran del mundo, la gente del mundo los amaría, como ama a los suyos. Pero yo los escogí a ustedes entre los que son del mundo, y por eso el mundo los odia, porque ya no son del mundo. 20Acuérdense de esto que les dije: “Ningún servidor es más que su señor.”

15.20
Jn 13.16
Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán; y si han hecho caso de mi palabra, también harán caso de la de ustedes. 21Todo esto van a hacerles por mi causa, porque no conocen al que me envió.

22»Ellos no tendrían ninguna culpa, si yo no hubiera venido a hablarles. Pero ahora no tienen disculpa por su pecado; 23pues los que me odian a mí, odian también a mi Padre. 24No tendrían ninguna culpa, si yo no hubiera hecho entre ellos cosas que ningún otro ha hecho; pero ya han visto estas cosas y, a pesar de ello, me odian a mí y odian también a mi Padre. 25Pero esto sucede porque tienen que cumplirse las palabras que están escritas en la ley de ellos: “Me odiaron sin motivo.”

15.25
Sal 35.19
69.4

26»Pero cuando venga el Defensor15.26 Defensor: Véase 14.16-17 n. que yo voy a enviar de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, él será mi testigo. 27Y ustedes también serán mis testigos, porque han estado conmigo desde el principio.