Dios habla Hoy (DHH)
7

Primer mensaje de Isaías a Ahaz

71El rey de Siria, Resín, y el rey de Israel, Pécah, hijo de Remalías, atacaron a Jerusalén y quisieron conquistarla, pero no pudieron. Esto sucedió cuando Ahaz, hijo de Jotam y nieto de Ozías, era rey de Judá.7.1 2~R 16.5; cf. 2~Cr 28.5-6. Ahaz fue rey de Judá del 736 al 716 a.C. 2En esa ocasión llevaron esta noticia al rey Ahaz y a su familia: «Los sirios se han aliado con Efraín.» El rey y el pueblo empezaron a temblar como tiemblan los árboles del bosque cuando sopla el viento.

3Entonces el Señor dijo a Isaías: «Toma a tu hijo Sear-iasub y ve a encontrarte con el rey Ahaz en el extremo del canal del estanque superior, en el camino que va al campo del Lavador de Paños, 4y dile:

“Ten cuidado, pero no te asustes;

no tengas miedo ni te acobardes

por esos dos tizones humeantes,

Resín con sus sirios, y el hijo de Remalías,7.4 Tizones humeantes: Imagen irónica, que insinúa que el poder de Siria y de Israel se estaba extinguiendo. El hijo de Remalías es Pécah, rey de Israel (v. 1), a quien el profeta, en señal de desprecio, ni siquiera menciona por nombre.

que están ardiendo en furor.

5Los sirios, con el pueblo de Efraín y el hijo de Remalías,

han tramado hacerte mal.

Han dicho:

6Invadamos Judá y metámosle miedo;

apoderémonos de ella

y pongamos por rey al hijo de Tabeel.7.6 No existen datos para identificar con certeza a este hijo de Tabeel. Según algunos intérpretes, podría tratarse de un hijo de Tubail, el rey de Tiro, que también formaba parte de la coalición antiasiria.

7Pero el Señor dice:

¡Eso jamás sucederá!

8-9Damasco es la capital de Siria,

y Resín es el rey de Damasco;

Samaria es la capital de Efraín,

y el hijo de Remalías es el rey de Samaria;7.8-9 Damasco… Samaria: Estas frases quedan en suspenso, pero su sentido se aclara si se completan con alguna expresión como la siguiente: «Jerusalén es la capital de Judá y un descendiente de David es el rey de Jerusalén.» Es decir, que los enemigos de Judá no triunfarían, porque el rey Ahaz, a diferencia de los otros reyes, podía apoyarse en algo tan firme como la promesa del Señor a David.

pero dentro de sesenta y cinco años

Efraín dejará de ser nación;

y si ustedes no tienen una fe firme,

tampoco quedarán firmemente en pie.”»

Segundo mensaje: el nacimiento de Emanuel

10El Señor dijo también a Ahaz: 11«Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal,7.11 La comparación con otros pasajes de Isaías (8.18; 20.3; 37.30; 38.7-8) muestra que la palabra señal no se refiere necesariamente a un milagro. Lo verdaderamente decisivo es que la señal sea un hecho presente o cercano, cuya realización garantiza que en un futuro más lejano se cumplirá lo anunciado por el profeta. En este caso, el objeto del anuncio profético era la derrota de los reyes que intentaban destronar al descendiente de David (cf. Is 7.4-7). Cf. Ex 4.9,17. ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.»

12Ahaz contestó: «No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal.»

13Entonces Isaías dijo:

«Escuchen ustedes, los de la casa real de David.

¿Les parece poco molestar a los hombres,

que quieren también molestar a mi Dios?

14Pues el Señor mismo les va a dar una señal:

La joven7.14 La joven: El texto hebreo emplea aquí la palabra almá, que en otros contextos se ha traducido por muchacha o jovencita (cf. Gn 24.43; Ex 2.8; Sal 68.25; Cnt 6.8). Ese término designa a una muchacha joven, en edad de contraer matrimonio o incluso casada. La versión griega de los Setenta (LXX) tradujo el heb. almá por la palabra griega parthenos, que significa virgen. De este modo, el texto de Isaías se enriqueció con una perspectiva mesiánica que no poseía en su forma original. Esta relectura mesiánica no carecía por completo de fundamento, porque las palabras de Isaías se fundaban en la promesa del Señor a David, es decir, en una palabra profética que contenía como en germen toda la esperanza mesiánica de Israel. Por eso, Mt pudo citar esta profecía como anuncio de la concepción virginal de Jesús (cf. Mt 1.23). está encinta

y va a tener un hijo,7.14 La identificación de este niño ha sido objeto de muchas discusiones, pero la gran mayoría de los intérpretes modernos considera que la señal dada por el profeta (Is 7.11) debía ser un acontecimiento cercano. De lo contrario, Ahaz no habría podido recibir esa señal como prueba de que los reyes de Damasco y Samaria fracasarían en el intento de arrebatarle el trono al descendiente de David. Por tanto, la madre del niño debió ser una mujer conocida de Ahaz, muy probablemente su propia esposa.

al que pondrá por nombre Emanuel.7.14 Emanuel significa, en heb., Dios (está) con nosotros. Este nombre simbólico reafirmaba una vez más la protección divina para la dinastía real y para el pueblo.

15En los primeros años de vida del niño,

se comerá leche cuajada y miel.

16Pero antes de que el niño tenga uso de razón,

el país de los dos reyes que te causan miedo

quedará abandonado.

17»El Señor hará venir sobre ti,

sobre tu pueblo y la casa real,

días como no habían venido

desde que Efraín se separó de Judá.»

7.17
2~R 12.1-20

(Esto se refiere al rey de Asiria.)

18En ese tiempo el Señor hará venir como moscas

a los que viven en los lejanos ríos de Egipto,

y hará venir como abejas

a los que viven en Asiria.

19Todos ellos vendrán a instalarse

en las cañadas profundas

y en las cuevas de las rocas,

en todos los matorrales espinosos

y en los sitios donde bebe el ganado.

20En ese día el Señor usará al rey de Asiria

como navaja alquilada más allá del río Éufrates,

y les afeitará a los israelitas

la cabeza, la barba y la parte inferior del cuerpo.

21En ese tiempo, el que críe una vaca y dos ovejas 22tendrá tanta leche que podrá comer leche cuajada. Y todos los que se salven de la destrucción en el país podrán comer leche cuajada y miel.

23En ese tiempo, lo que antes era un viñedo con mil plantas y valía mil monedas de plata, quedará convertido en espinos y matorrales. 24Solo se podrá entrar allí con arco y flechas para cazar, porque todo el país quedará convertido en espinos y matorrales. 25En las colinas que antes se cultivaban con azadón, habrá tantos espinos y matorrales que nadie irá a ellas. Solo servirán como pastizal para los bueyes y las ovejas.

8

Nombre simbólico de un hijo de Isaías

81El Señor me dijo: «Toma una tabla grande y escribe en ella, con letras comunes y corrientes: “Maher-salal-hasbaz.”8.1 La expresión hebrea Maher-salal-hasbaz significa muy pronto habrá saqueo y destrucción. Este nombre se da también al hijo de Isaías (v. 3). 2Toma luego como testigos de confianza al sacerdote Urías y a Zacarías, el hijo de Jeberequías.»

3Más tarde me uní a la profetisa, mi esposa, y ella quedó encinta y tuvo un niño. Entonces el Señor me dijo: «Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz. 4Porque antes de que el niño sepa decir “papá” y “mamá”, Damasco y Samaria serán saqueadas, y sus riquezas serán llevadas al rey de Asiria.» 5Y de nuevo me dijo el Señor:

6«Ya que por miedo a Resín y al hijo de Remalías8.6 Hijo de Remalías: El rey Pécah (Is 7.4).

desprecia esta gente8.6 Esta gente: la de Judá. el agua de Siloé,

que corre mansamente,

7el Señor los va a inundar

con la violenta corriente del río Éufrates

(es decir, el rey de Asiria con todo su poder).

Se desbordará por todos sus canales,

se saldrá por todas las orillas,

8pasará hasta Judá y la cubrirá, la inundará,

le llegará hasta el cuello.

Será como un ave con las alas extendidas,

que cubrirá, Emanuel, toda tu tierra.»8.8 Como Emanuel significa Dios está con nosotros (Is 7.14), hay otra posible traducción de la última línea: que cubrirá toda la tierra. ¡Que Dios esté con nosotros! Las últimas dos líneas también pueden entenderse como una imagen de la presencia protectora de Dios: ¡Dios está con nosotros! Sus alas extendidas cubrirán toda la tierra (cf. Sal 17.8; 91.4).

9Reúnanse, naciones, y llénense de espanto;

escuchen esto, todos los países lejanos:

por más que tomen las armas, quedarán espantados;

sí, por más que tomen las armas, quedarán espantados.

10Hagan planes, que serán desbaratados;

propongan lo que quieran, que no se realizará,

porque Dios está con nosotros.

Al Señor es a quien hay que temer

11El Señor me tomó fuertemente con su mano y me advirtió que no siguiera el camino de esta gente. Me dijo: 12«No llamen ustedes conspiración a todo lo que este pueblo llama conspiración. No se asusten ni tengan miedo por todo lo que a ellos les da miedo. 13Al Señor todopoderoso es a quien hay que tener por santo; a él es a quien hay que temer; hay que tener miedo en su presencia. 14Él será para ustedes como una trampa; será la piedra con la que tropezarán, la cual hará caer a los dos reinos de Israel; será como una trampa en la que caerán los habitantes de Jerusalén. 15Muchos tropezarán, caerán y morirán; muchos caerán en la trampa, y quedarán atrapados.»

Advertencias de Isaías a sus discípulos

16Guarden bien este mensaje;

mantengan ocultas estas instrucciones, estas enseñanzas mías.

17Aunque el Señor se oculta del pueblo de Jacob,

yo confío en él.

En él he puesto mi esperanza.

18Yo y los hijos que me dio el Señor

somos señales milagrosas para Israel,

puestas por el Señor todopoderoso

que vive en el monte Sión.

19Sin duda la gente les dirá a ustedes:

«Consulten a los espíritus de los muertos

8.19
Cf.

y a esos adivinos que cuchichean y susurran.

¿Acaso no debe un pueblo consultar a sus dioses,

y pedir consejo a los muertos acerca de los vivos

20para recibir una instrucción o un mensaje?»

Sin duda que hablarán así,

pero lo que dicen es una tontería.

21La gente irá de una parte a otra,

oprimida y con hambre,

y por el hambre se pondrán furiosos.

Maldecirán a su rey y a sus dioses.

Volverán la cara hacia arriba

22y después mirarán al suelo,

y no encontrarán más que miseria y oscuridad,

tinieblas y angustia.

Todo lo cubrirá la noche.

9

1a 1a (8.23a) Y el oprimido no podrá escapar.

Nacimiento y reinado del Príncipe de la paz

1b 1b (8.23b) Al principio Dios humilló a Galilea, tierra de Zabulón y de Neftalí,9.1 La tribus de Zabulón y de Neftalí ocupaban el territorio situado al noroeste de Galilea y habían soportado duramente las invasiones de Tiglat-piléser III, hacia el año 733 a.C. (2~R 15.29). región vecina a los paganos, que se extiende desde el otro lado del Jordán hasta la orilla del mar; pero después le concedió mucho honor.

2 2 (1) El pueblo que andaba en la oscuridad

vio una gran luz;

una luz ha brillado9.2 La luz simboliza la salvación (Is 60.1), pero en este contexto parece aludir a la llegada del nuevo rey. Cf. 2~S 23.2-3; Sal 110.3.

para los que vivían en tinieblas.

9.1-2
Mt 4.15-16
Lc 1.79

3 3 (2) Señor, has traído una gran alegría;

muy grande es el gozo.

Todos se alegran delante de ti como en tiempo de cosecha,

como se alegran los que se reparten grandes riquezas.

4 4 (3) Porque tú has deshecho

la esclavitud que oprimía al pueblo,

la opresión que lo afligía,

la tiranía a que estaba sometido.

Fue como cuando destruiste a Madián.9.4 Como cuando destruiste a Madián: lit. como en el día de Madián: cf. Jue 7—8; cf. Sal 83.10.

5 5 (4) Las botas que hacían resonar los soldados

y los vestidos manchados de sangre

serán quemados, destruidos por el fuego.

6 6 (5) Porque nos ha nacido un niño,

Dios nos ha dado un hijo,9.6 Dios nos ha dado un hijo: Cuando el rey de Judá tomaba posesión del trono, se convertía en hijo de Dios por adopción (2~S 7.14; Sal 2.7; 89.26-27). Por eso, buena parte de los intérpretes modernos consideran que aquí no se trata del nacimiento físico del heredero real, sino de su nacimiento como rey, es decir, de su entronización. Más tarde, cuando el pueblo de Israel ya no tuvo más reyes, este pasaje fue reinterpretado a la luz de Is 7.14; Miq 5.2-3, y referido al nacimiento del Mesías.

al cual se le ha concedido el poder de gobernar.

Y le darán estos nombres:

Admirable en sus planes, Dios invencible,

Padre eterno, Príncipe de la paz.

7 7 (6) Se sentará en el trono de David;

extenderá su poder real a todas partes

y la paz no se acabará;

su reinado quedará bien establecido,

y sus bases serán la justicia y el derecho

desde ahora y para siempre.

Esto lo hará el ardiente amor del Señor todopoderoso.

Ira del Señor contra el reino de Israel

8 8 (7) El Señor ha enviado un mensaje a Israel,

al pueblo de Jacob;

9 9 (8) todo el pueblo de Efraín, que vive en Samaria,9.8-9 Los nombres Israel y Efraín se usan aquí como sinónimos; ambos designan el reino del norte, cuya capital era Samaria (Is 7.2.).

lo ha entendido.

Ellos dicen con orgullo y altanería:

10 10 (9) «Se han caído los ladrillos,

pero vamos a construir con piedra.

Han cortado las vigas de sicómoro,

pero las vamos a cambiar por madera de cedro.»

11 11 (10) El Señor ha hecho venir terribles enemigos;

él mismo les ha ordenado atacar.

12 12 (11) Por el oriente los sirios,

por el occidente los filisteos.

De un bocado se tragaron a Israel.

Y, sin embargo, la ira del Señor no se ha calmado;

él sigue amenazando todavía.

13 13 (12) Pero el pueblo no se volvió a Dios, que lo castigaba;

no buscó al Señor todopoderoso.

14 14 (13) Entonces el Señor trató al reino de Israel

como quien corta a un animal la cola y la cabeza,

como quien derriba palmeras y juncos por igual.

¡Todo esto en un solo día!

15 15 (14) (La cabeza representa a los ancianos y los jefes,

la cola a los profetas que enseñan mentiras.)

16 16 (15) Los jefes han extraviado a este pueblo,

y los que buscaban un guía se perdieron.

17 17 (16) Por eso el Señor no tuvo compasión de los jóvenes,

ni misericordia de los huérfanos y las viudas.

Porque el pueblo entero es impío y perverso

y todos dicen disparates.

Y sin embargo la ira del Señor no se ha calmado;

él sigue amenazando todavía.

18 18 (17) La maldad hace estragos

como un incendio que devora espinos y matorrales

y quema luego los árboles del bosque,

y los lanza por los aires entre torbellinos de humo.

19-20 19-20 (18-19) Por la ira del Señor todopoderoso

el país está incendiado,

el fuego destruye al pueblo;

se comen la carne de sus propios hijos

y no tienen compasión de sus hermanos.

Aquí hay uno que engulle y queda con hambre,

allá hay otro que come y no se siente satisfecho.

21 21 (20) Manasés destruye a Efraín, Efraín a Manasés,

y ambos se lanzan contra Judá.

Y sin embargo la ira del Señor no se ha calmado;

él sigue amenazando todavía.