Dios habla Hoy (DHH)
54

Amor eterno de Dios

541Da gritos de alegría, mujer estéril y sin hijos;

estalla en cantos de gozo,

tú que nunca has dado a luz,

porque el Señor dice:

«La mujer abandonada tendrá más hijos

que la mujer que tiene esposo.»

2Agranda tu tienda de campaña,

extiende sin miedo el toldo bajo el cual vives;

alarga las cuerdas, clava bien las estacas,

3porque te vas a extender a derecha e izquierda;

tus descendientes conquistarán muchas naciones

y poblarán las ciudades ahora desiertas.

4No tengas miedo, no quedarás en ridículo;

no te insultarán ni tendrás de qué avergonzarte.

Olvidarás la vergüenza de tu juventud

y no te acordarás más de la deshonra de tu viudez,

5porque tu creador te tomará por esposa.

Su nombre es Señor todopoderoso;

tu redentor es el Dios Santo de Israel,

el Dios de toda la tierra.

6Eras como una esposa joven

abandonada y afligida,

pero tu Dios te ha vuelto a llamar y te dice:

7«Por un corto instante te abandoné,

pero con bondad inmensa te volveré a unir conmigo.

8En un arranque de enojo, por un momento, me oculté de ti,

pero con amor eterno te tuve compasión.»

Lo dice el Señor, tu redentor.

9«Así como juré a Noé, cuando el diluvio,

no volver a inundar la tierra,

así juro ahora

no volver a enojarme contigo

ni volver a amenazarte.

10Aunque las montañas cambien de lugar

y los cerros se vengan abajo,

mi amor por ti no cambiará

ni se vendrá abajo mi alianza de paz.»

Lo dice el Señor, que se compadece de ti.

La nueva Jerusalén

11«¡Desdichada ciudad, azotada por la tempestad,

sin nadie que te consuele!

Yo pondré tus piedras sobre azabache

y tus cimientos sobre zafiro;

12de rubíes haré tus torres

y de berilo tus puertas,

y de piedras preciosas todas tus murallas.

13Yo instruiré a todos tus hijos;

todos ellos tendrán gran bienestar.

14La justicia te hará fuerte,

quedarás libre de opresión y miedo,

y el terror no volverá a inquietarte.

15Si alguien te ataca, no será por causa mía,

pero tú vencerás al que te ataque.

16»Mira, yo he creado al herrero

que aviva el fuego en las brasas

y hace armas para diversos usos;

yo también he creado al hombre destructor

para que cause ruina;

17pero nadie ha hecho el arma

que pueda destruirte.

Dejarás callado a todo el que te acuse.

Esto es lo que yo doy a los que me sirven: la victoria.»

El Señor es quien lo afirma.

55

Ofrecimiento generoso del Señor

551«Todos los que tengan sed, vengan a beber agua;

los que no tengan dinero, vengan,

consigan trigo de balde y coman;

consigan vino y leche sin pagar nada.

2¿Por qué dar dinero a cambio de lo que no es pan?

¿Por qué dar su salario por algo que no deja satisfecho?

Óiganme bien y comerán buenos alimentos,

comerán cosas deliciosas.

3Vengan a mí y pongan atención,

escúchenme y vivirán.

Yo haré con ustedes una alianza eterna,55.3 Alianza eterna: Is 61.8; Jer 32.40; Ez 16.60.

cumpliendo así las promesas que por amor hice a David.

55.3
Cf.

4Yo lo puse a él como testigo para las naciones,

como jefe e instructor de los pueblos.

5Tú llamarás a pueblos desconocidos;

pueblos que no te conocían irán corriendo a ti,

porque yo, tu Señor, el Dios Santo de Israel,

te he honrado.

6»Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo,

llámenlo mientras está cerca.

7Que el malvado deje su camino,

que el perverso deje sus ideas;

vuélvanse al Señor, y él tendrá compasión de ustedes;

vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar.

8-9Porque mis ideas no son como las de ustedes,

y mi manera de actuar no es como la suya.

Así como el cielo está por encima de la tierra,

así también mis ideas y mi manera de actuar

están por encima de las de ustedes.»

El Señor lo afirma.

10«Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo,

y no vuelven allá, sino que empapan la tierra,

la fecundan y la hacen germinar,

y producen la semilla para sembrar

y el pan para comer,

11así también la palabra que sale de mis labios

no vuelve a mí sin producir efecto,

sino que hace lo que yo quiero

y cumple la orden que le doy.

12»Ustedes saldrán de allí con alegría,

volverán a su país con paz.

Al verlos, los montes y las colinas

estallarán en cantos de alegría

y todos los árboles del campo aplaudirán.

13En vez de zarzas crecerán pinos,

en vez de ortigas crecerán arrayanes;

esto hará glorioso el nombre del Señor;

será una señal eterna, indestructible.»

56

Recompensa de la fidelidad a la alianza

561El Señor dice:

«Practiquen la justicia,

hagan lo que es recto,

porque pronto voy a llevar a cabo la liberación;

voy a mostrar mi poder salvador.

2Dichoso el hombre que sigue estos mandatos

y los cumple con fidelidad,

que respeta el sábado y no lo profana,

que tiene buen cuidado de no hacer nada malo.»

3Si un extranjero se entrega al Señor,

no debe decir:

«El Señor me tendrá separado de su pueblo.»

Ni tampoco el eunuco debe decir:

«Yo soy un árbol seco.»

4Porque el Señor dice:

«Si los eunucos56.4-5 Antes los eunucos habían sido excluidos de la comunidad cultual (Dt 23.2) y del sacerdocio (Lv 21.20). Cf. Sab 3.14. respetan mis sábados,

y si cumplen mi voluntad

y se mantienen firmes en mi alianza,

5yo les daré algo mejor que hijos e hijas;

les concederé que su nombre quede grabado para siempre

en mi templo, dentro de mis muros;

les daré un nombre eterno,

que nunca será borrado.

6Y a los extranjeros que se entreguen a mí,

para servirme y amarme,

para ser mis siervos,

si respetan el sábado y no lo profanan

y se mantienen firmes en mi alianza,

7yo los traeré a mi monte sagrado

y los haré felices en mi casa de oración.

Yo aceptaré en mi altar sus holocaustos y sacrificios,

porque mi casa será declarada

casa de oración para todos los pueblos.

8Yo haré que vuelvan y se reúnan

los que aún están en el destierro.»

Esto lo afirma el Señor,

que hace que vuelvan a reunirse

los israelitas que estaban dispersos.

Reproches a los malos jefes

9Vengan, fieras salvajes;

vengan, animales del bosque,

a devorar el rebaño;

10porque los guardianes de mi pueblo están ciegos,

no se dan cuenta de nada.

Todos ellos son perros mudos, que no pueden ladrar;

se pasan la vida echados y soñando;

les encanta dormir.

11Son perros hambrientos que nunca se llenan,

son pastores que no entienden nada;

cada uno sigue su propio camino,

solo busca sus propios intereses.

12Dicen: «Vamos a buscar vino y bebidas fuertes

para emborracharnos.

Y hagamos mañana lo mismo que hoy,

o mucho más aún.»