Dios habla Hoy (DHH)
7

71cuando quiero curar a mi pueblo, a Efraín y a Samaria,

salta a la vista su pecado y su maldad.

Porque todos practican la mentira;

como ladrones, entran en las casas

y asaltan a la gente en plena calle.

2No toman en cuenta

que yo recuerdo todas sus maldades.

Ahora los acorralan sus propias acciones,

que están siempre delante de mis ojos.

La corrupción de los gobernantes

3»Con su maldad y sus mentiras

mi pueblo divierte al rey y a los jefes.

4Todos ellos son adúlteros;

son como el horno, que una vez encendido

deja el hornero de atizarlo

mientras fermenta la masa.

5En el día de la coronación de nuestro rey,

los jefes le hicieron enfermar con el calor del vino.

¡Y él tendió la mano a los que se burlaban!

6Disponen su corazón para la intriga,

como si dispusieran un horno;

duerme el hornero toda la noche,

pero a la mañana el horno sigue bien encendido.

7Sí, todos ellos arden como un horno

que devoró a sus gobernantes.

Todos sus reyes han caído,

y no hay ni uno solo que me invoque.

El pueblo que se apartó de su Dios

8»Efraín se ha mezclado con otros pueblos.

Efraín es como una torta

cocida solamente por un lado.

9Gente extraña ha acabado con sus fuerzas

sin que él se diera cuenta.

¡Hasta el pelo se le puso blanco

sin que él se diera cuenta!

10El orgullo de Israel es testigo en contra suya.

Con todo, ellos no se volvieron

ni buscaron al Señor su Dios.

11Efraín es como una paloma

atolondrada, sin inteligencia:

pide ayuda a Egipto,

acude luego a Asiria…

12Pero cuando vayan allá,

lanzaré mi red sobre ellos;

los haré caer como aves del cielo,

los atraparé a causa de su maldad.7.12 A causa de su maldad: según el texto griego (LXX); heb. según el informe de su asamblea.

13»¡Ay de ellos por haberse apartado de mí!

La destrucción los alcanzará

porque contra mí se han rebelado.

Yo quiero salvarlos,

pero ellos mienten en contra mía.

14Aunque gritan cuando están en la cama,7.14 Cuando están en la cama: Quizá se hace referencia a la costumbre de dormir en los lugares altos, donde se celebraban actos de culto en honor a los dioses paganos. Cf. Is 57.7.

no me invocan de corazón.

Para pedir trigo y vino se hacen heridas;7.14 Se hacen heridas: texto probable; heb. viven como forasteros. La práctica de herirse con cuchillos y otros objetos punzantes, común en los ritos cananeos (1~R 18.28), estaba prohibida en Israel (Lv 19.28; Dt 14.1).

¡se han rebelado contra mí!

15Yo los había enseñado

y había dado fuerzas a sus brazos,

pero ellos planearon maldades contra mí.

16Se volvieron a los ídolos;

son como un arco torcido,

cuya flecha no da en el blanco.

Por hablar con insolencia

caerán sus jefes a filo de espada,

y en Egipto se burlarán de ellos.

8

Israel condenado a causa de la idolatría

81»Toca tu trompeta,

como centinela que vigila

sobre el pueblo del Señor.

Porque han faltado a mi alianza

y se han rebelado contra mi enseñanza.

2Mientras tanto, vienen a mí gritando:

“¡Te reconocemos como el Dios de Israel!”

3Pero Israel ha rechazado lo bueno,

y por eso lo perseguirán sus enemigos.

4»Sin contar conmigo han establecido reyes,

y han nombrado jefes sin saberlo yo.

Han tomado su plata y su oro

para fabricarse ídolos

y destruirse a sí mismos.

5¡Me repugna el becerro que tú, Samaria, adoras!8.5 El becerro que… adoras: alusión al becerro de oro instalado en Betel, al comienzo del reinado de Jeroboam I sobre el reino de Israel (1~R 12.28-30; cf. Os 10.5).

Mi enojo se ha encendido en contra de él.

¿Cuánto tardarán en quedar limpios 6los israelitas?

¡Ese becerro de Samaria no es Dios!

Salió de manos de un artesano,

y será hecho pedazos.

7Ellos sembraron vientos

y cosecharán tempestades;

no tendrán campos que segar,

ni sacarán harina de sus espigas;

y si acaso llegan a sacarla,

los extranjeros se la comerán.

8¡Israel ha sido tragado!

Las otras naciones lo miran

como a un objeto sin valor,

9por haber acudido a Asiria

como un terco asno salvaje.

¡Efraín dio regalos para comprarse amantes!

10Pero aunque dé regalos entre las naciones,

yo voy ahora a dispersarlos,

y durante un tiempo dejarán de surgir

reyes y jefes.

11»Porque Efraín construye multitud de altares,

que solo le sirven para pecar.

12Aunque yo escribí para él mis muchas enseñanzas,

él las tuvo por cosa extraña.

13A ellos les gustan los sacrificios, y sacrifican,

y comen la carne de los sacrificios;

pero yo, el Señor, no estoy contento con ellos:

recordaré las maldades que cometieron,

y los castigaré por su pecado

haciéndolos regresar a Egipto.

14Israel construye palacios,

pero se olvida de su creador.

Judá levanta muchas ciudades fortificadas,

pero yo las haré arder en un fuego

que consumirá sus palacios.»

9

El castigo de Israel anunciado por Oseas

91No te alegres, Israel;

no saltes de contento como otros pueblos,

pues te has prostituido

al abandonar a tu Dios.

En las eras donde se trilla el grano,

te gusta recibir el pago de tus prostituciones.9.1 En las eras… el grano: alusión a ciertos actos de culto en honor de los dioses de la fertilidad, llevados a cabo durante la trilla del grano recién cosechado. El pago de tus prostituciones: Tal vez se refiere a los frutos de la cosecha, en los que el pueblo veía un don de Baal (véase Os 2.5 n.).

2El pueblo de Israel no tendrá trigo ni vino;

su vino nuevo no será suficiente.

3Efraín regresará a Egipto,

y en Asiria comerá alimentos impuros.

No vivirán más en el país del Señor:

4no beberán vino en honor del Señor,

ni le ofrecerán allí sus sacrificios.

El pan que coman será como pan de duelo,

y quienes lo coman quedarán impuros.

Ellos se comerán ese pan,

pero no podrán llevarlo al templo del Señor.

5¿Qué harán ustedes en el día de la fiesta,

de la solemne fiesta del Señor?

6Ellos han huido de la destrucción;

Egipto los recogerá,

y en Menfis serán enterrados.

Sus tesoros de plata se llenarán de ortigas,

y en su campamento crecerán los espinos.

7¡Ya han llegado los días del castigo!

¡Ya han llegado los días del pago merecido!

¡Israel va a saber que ya han llegado!

Ustedes dicen: «El profeta9.7 El profeta es probablemente el mismo Oseas, que alude a los ataques y burlas de que ha sido objeto. es un necio.

El hombre inspirado es un loco.»

Pero lo dicen porque están llenos de maldad,

porque su odio es grande.

8Dios ha puesto a su profeta por centinela9.8 Su profeta por centinela: Is 21.6; Jer 6.17; Ez 3.16-21; 33.1-9; cf. también Os 8.1. de Efraín,

pero ustedes tienden trampas a su paso;

¡hasta en el templo de Dios le odian!

9Se corrompieron completamente,

como en los tiempos de Guibeá.9.9 Guibeá era la ciudad en la que algunos israelitas de la tribu de Benjamín violaron a la concubina de un levita (Jue 19—21). Cf. Os 5.8; 10.9.

Pero el Señor se acordará de su maldad

y castigará sus pecados.

Israel sufrirá las consecuencias de su pecado

10Dice el Señor:

«Cuando encontré a Israel, me alegré

como el que encuentra uvas en el desierto.

Los antepasados de ustedes fueron a mis ojos

como los higos tempranos.

Pero cuando llegaron a Baal-peor9.10 Llegaron a Baal-peor: alusión al pecado de idolatría del que se habla en Nm 25.1-3.

se consagraron a los dioses falsos,

y se hicieron tan despreciables

como los ídolos que ellos amaban.

11La grandeza de Efraín volará como un ave.

No nacerán más niños,

no habrá más mujeres embarazadas,

no se concebirán más hijos.

12Y aun si lograran criar a sus hijos,

yo se los quitaría sin dejarles ninguno.

¡Ay de esta gente cuando me aparte de ella!

13Veo que Efraín trata a sus hijos

como si fueran presa de cazadores:

los saca para entregarlos a la matanza.»

14¡Dales, Señor, lo que hayas de darles!

¡Dales vientres estériles y pechos sin leche!

Enojo del Señor contra Efraín

15Dice el Señor:

«En Guilgal hicieron todo lo malo,9.15 En Guilgal hicieron todo lo malo: El santuario de Guilgal, además de ser un centro de culto a Baal (Os 4.15; 12.11; Am 5.5), estaba asociado con el rey Saúl y su desobediencia. Cf. 1~S 11.14-15; 13.7-14; 15.10-23.

y allí comencé a odiarlos.

Por la maldad de sus acciones

los voy a echar de mi casa;

no voy a seguir amándolos,

pues todos sus jefes son rebeldes.

16Efraín está herido;

es como un árbol de raíces secas

que ha dejado de dar fruto.

Aunque tenga hijos,

yo los haré morir.»

17Este pueblo no ha querido

hacerle caso a mi Dios;

por eso mi Dios va a rechazarlo,

y andarán errantes entre las naciones.