Dios habla Hoy (DHH)
12

121 1 (2) Efraín se alimenta de aire:

todo el día va tras el viento del este.12.1 Efraín se alimenta… el viento del este: referencia a lo inútil de las alianzas con Asiria y Egipto (2~R 17.3-6; Os 7.11). El viento del este procede del desierto; con su calor quema los cultivos y seca los manantiales (Os 13.15). Cf. Jer 18.17; Ez 17.10.

Aumenta sus mentiras y violencias,

hace pactos con Asiria

y manda regalos de aceite a Egipto.»

2 2 (3) El Señor le ha puesto pleito a Israel.12.2 Israel: texto probable; heb. Judá.

Va a castigar al pueblo de Jacob por su conducta;

le va a pagar como merecen sus acciones.

3 3 (4) Aun antes de nacer, Jacob suplantó a su hermano,

y cuando ya fue hombre luchó con Dios.

4 4 (5) Luchó con un ángel,12.3-4 Y cuando ya fue hombre… luchó con un ángel: cf. Gn 32.24-30. y lo venció;

lloró y pidió que le tuviera compasión.

Dios lo encontró en Betel

y habló con él allí.

5 5 (6) El Señor, el Dios todopoderoso:

¡el Señor es su nombre!

6 6 (7) Así pues, Israel, vuélvete a tu Dios;

actúa con lealtad y rectitud,

y confía siempre en tu Dios.

7 7 (8) Dice el Señor:

«Canaán12.7 El Señor se refiere a Israel como Canaán. Los cananeos alcanzaron tal fama en el comercio, que su nombre llegó a usarse como sinónimo de comerciante. Cf. Is 23.8; Ez 16.29; 17.4; Sof 1.11. tiene en su mano pesas falsas,

porque le gusta estafar.

8 8 (9) Efraín dice: “¡Sí, me he hecho rico,

me he encontrado una fortuna;

pero nadie podrá acusarme

de haber obtenido mis ganancias

por medios deshonestos!”

9 9 (10) Yo, el Señor, que soy tu Dios

desde que estabas en Egipto,

haré que vivas de nuevo en tiendas de campaña,

como en los días de nuestro encuentro en el desierto.12.9 Haré que vivas… en el desierto: Véase 2.14 n.

10 10 (11) »Yo hablé a los profetas

y aumenté el número de sus visiones,

y por medio de ellos hablé en parábolas.

11 11 (12) En Galaad hay dioses paganos,

pero solo son falsos dioses.

En Guilgal se ofrecen sacrificios de toros;

sus altares son como montones de piedras

entre los surcos del campo.»

12 12 (13) Jacob huyó a los campos de Aram,12.12 Los campos de Aram: región de Mesopotamia conocida también como Padán-aram (Gn 25.20); hasta allí llegó Jacob para conseguir esposa. Cf. Gn 29. y allí, para conseguir esposa, trabajó cuidando ovejas. 13 13 (14) Por medio de un profeta, el Señor sacó de Egipto al pueblo de Israel; ¡por medio de un profeta,12.13 Por medio de un profeta: Alusión a Moisés y a su obra. cuidó de él!

14 14 (15) La gente de Efraín ha irritado al Señor,

le ha causado un amargo disgusto.

Por eso el Señor les hará pagar los crímenes cometidos,

y hará caer sobre ellos sus propias maldades.

13

La ruina total de Israel

131Cuando la gente de Efraín hablaba,

las otras tribus de Israel mostraban respeto;

pero Efraín murió cuando se hizo culpable

por haber adorado a Baal.

2¡Y todavía siguen pecando!

Funden su plata y se hacen ídolos

según se les ocurre y a gusto de los artesanos.

Luego dicen: «¡Ofrézcanles sacrificios!»,

y la gente besa ídolos que tienen forma de becerro.

3Por eso serán como la niebla de la mañana,

como el rocío de madrugada, que temprano desaparece,

como la paja que se lleva el viento,

como el humo que sale por la chimenea.

4Dice el Señor:

«Yo, el Señor, soy tu Dios

desde que estabas en Egipto:

No reconozcas como Dios a nadie sino a mí,

pues solo yo soy tu salvador.

5Yo te cuidé en las tierras ardientes del desierto.

6»Pero cuando ustedes tuvieron comida de sobra,

su corazón se llenó de orgullo

y se olvidaron de mí.

7Por lo tanto, voy a ser para ellos como un león,

como un leopardo que los aceche en el camino.

8Voy a salir a su encuentro como una osa

que ha perdido sus cachorros,

y les despedazaré el corazón.

Como un león, los devoraré allí mismo;

como una fiera, los destrozaré.

9Voy a destruirte, Israel,

y nadie podrá evitarlo.

10Pues ¿dónde está ahora tu rey,

que te salve en todas tus ciudades?

¿Dónde están tus caudillos,

a quienes pediste rey y jefes?

11Enojado contigo, te di reyes,

y enojado contigo, te los quité.

12»La maldad de Efraín está anotada;

su pecado ha quedado registrado.

13A Israel le ha llegado el momento de nacer,

pero es un hijo tan torpe

que ni siquiera es capaz de colocarse

en la debida posición para el parto.

14¿Y habré de librarlos del poder del sepulcro?

¿Habré de rescatarlos de la muerte?…

¿Dónde está, muerte, tu poder destructor?

¿Dónde están, sepulcro, tus males?13.14 ¿Dónde está… tus males?: Cf. 1~Co 15.55.

¡Ya no tendré compasión de esta gente!»

15Aunque Israel florezca como la hierba,

vendrá el viento del este,

el fuerte viento que sopla del desierto,

y secará y agotará sus fuentes y manantiales.

El enemigo le arrebatará el tesoro de sus ricas joyas.

16 16 (14.1) El pueblo de Samaria llevará su castigo

por haberse rebelado contra su Dios.

Morirán a filo de espada,

sus niños serán estrellados contra el suelo

y las mujeres embarazadas serán abiertas en canal.

14

Oseas suplica a Israel que vuelva al Señor

141 1 (2) ¡Vuélvete, Israel, al Señor tu Dios,

tú que caíste a causa de tu pecado!

2 2 (3) Vuélvanse al Señor

llevando con ustedes esta oración:

«Perdona toda nuestra maldad

y recibe con benevolencia

las alabanzas que te ofrecemos.

3 3 (4) Asiria no puede salvarnos,

ni tampoco escaparemos a caballo.

Ya no llamaremos “Dios nuestro”

a nada fabricado por nosotros mismos,

porque solamente en ti, Señor,

el huérfano encuentra compasión.»

El Señor promete nueva vida a Israel

4 4 (5) Dice el Señor:

«Voy a curarlos de su rebeldía;

voy a amarlos aunque no lo merezcan,

pues ya se ha apartado de ellos mi ira.

5 5 (6) Voy a ser para Israel como el rocío,

y él dará flores, como los lirios.

Sus raíces serán tan firmes

como el monte Líbano;

6 6 (7) sus ramas se extenderán

hermosas como las ramas del olivo,

y será su aroma como el de los cedros del Líbano.

7 7 (8) Israel vivirá de nuevo bajo mi protección;

entonces crecerán como el trigo,

florecerán como la vid

y serán famosos como el vino del Líbano.

8 8 (9) Efraín dirá: “¿Qué me importan ya los ídolos?”

¡Yo soy quien atiendo y cuido a mi pueblo!

Yo soy como un pino siempre verde,

y en mí encontrará mi pueblo su fruto.»

Conclusión

9 9 (10) Que los sabios y prudentes

entiendan este mensaje:

Los caminos del Señor son rectos,

y los justos los siguen;

pero los malvados tropiezan en ellos.