Dios habla Hoy (DHH)
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Destrucción de los altares de Israel

101Israel es como una vid llena de uvas;

pero cuanto más abundante era su fruto,

más altares se construía;

cuanto más hermosa era su tierra,

más hermosas eran sus piedras sagradas.10.1 Estas piedras sagradas eran pilares o monumentos de piedras que se levantaban para recordar algún suceso importante (cf. Gn 31.43-45; Jos 4.8-9). Su uso religioso estaba prohibido en Israel, porque en la religión cananea tales piedras estaban frecuentemente relacionadas con el culto a Baal. Cf. Ex 23.24; Lv 26.1; Dt 16.22; cf. también Os 12.11.

2Israel tiene el corazón dividido,

y ahora va a pagar por su pecado.

El Señor destruirá sus altares

y derribará sus piedras sagradas.

3Ahora este pueblo dirá:

«No tenemos rey

porque no tenemos reverencia al Señor.

Pero ¿qué podría hacer un rey por nosotros?

4Tan solo hablar y hablar,

prometer en falso y firmar pactos;

su justicia sería como una planta venenosa

que crece entre los surcos del campo.»

5La gente de Samaria tiembla;

llora la pérdida del becerro de Bet-avén.10.5 Bet-avén: Véase 4.15 n.

Por él se están lamentando

el pueblo y los sacerdotes,

porque su gloria ha desaparecido.

6Aun el propio becerro será llevado a Asiria

para ofrecérselo al gran rey.10.6 Al gran rey: Véase 5.13 n.

Así Efraín quedará avergonzado:

Israel se avergonzará de su ídolo.

7Desaparecerá el rey de Samaria

como una astilla que flota sobre el agua.

8Serán destruidos los santuarios paganos10.8 Estos santuarios paganos estaban situados en las colinas. Avén, que significa maldad o iniquidad, es una referencia a Betel (véase 4.15 n.).

donde el pueblo de Israel pecaba.

Sobre sus altares crecerán cardos y espinos,

y la gente les dirá a los montes: «¡Cúbrannos!»,

y a los cerros: «¡Caigan sobre nosotros!»

Sentencia del Señor contra Israel

9Dice el Señor:

«Israel no ha dejado de pecar

desde que comenzó a hacerlo en Guibeá.10.9 Comenzó a hacerlo en Guibeá: Véase 9.9 n.

¡En su pecado persisten!

Por eso, la guerra

alcanzará a estos malvados en Guibeá.

10Castigaré a este pueblo cuando yo quiera.

Contra él se juntarán naciones

cuando yo lo castigue por su gran maldad.

11»Efraín era como una novilla domada

que gustaba de trillar el grano.

Yo he puesto yugo ahora

sobre su hermoso cuello,

para que tire del carro;

y Judá tirará del arado,

y Jacob tirará del rastrillo.

12Les dije: Siembren ustedes justicia

y recojan cosecha de amor.

Preparen la tierra para un nuevo cultivo,

porque es tiempo de buscar al Señor,

hasta que él venga y traiga

lluvia de salvación sobre ustedes.

13Pero ustedes han cultivado la maldad,

han cosechado la injusticia

y han comido los frutos de la mentira.

»Por haber confiado en tus carros de guerra

y en tus muchos guerreros,

14habrá alboroto entre tu gente

y todas tus fortalezas serán asoladas,

como asoló a Bet-arbel el rey Salmán

el día de la batalla,

cuando aplastaron a la madre con los hijos.10.14 Salmán era, probablemente, rey de Moab, y Bet-arbel podía ser un pueblo en la región de Galaad, conquistado por él. El texto parece indicar que el ejército invasor hizo una matanza masiva de niños, para exterminar la población. Cf. 2~R 8.12; Sal 137.9; Is 13.16; Os 13.16; Nah 3.10.

15Esto mismo les pasará a ustedes,

habitantes de Betel,

por causa de su gran maldad.

¡El rey de Israel

morirá al nacer el día!