Dios habla Hoy (DHH)
1

Dios ha hablado por medio de su Hijo

11En tiempos antiguos Dios habló a nuestros antepasados muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas. 2Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creó los mundos y al cual ha hecho heredero de todas las cosas. 3Él es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa.

1.3
Jn 1.1-9,14-18
1~Co 8.6
Col 1.15-17
Después de limpiarnos de nuestros pecados, se ha sentado en el cielo, a la derecha del trono de Dios,1.3 A la derecha del trono de Dios: Cf. Sal 110.1; Mc 14.62; Hch 2.33. 4y ha llegado a ser superior a los ángeles, pues ha recibido en herencia un título mucho más importante que el de ellos.

5Porque Dios nunca dijo a ningún ángel:

«Tú eres mi Hijo;

yo te he engendrado hoy.»

1.5
Sal 2.7

Ni dijo tampoco de ningún ángel:

«Yo seré un padre para él,

y él será un hijo para mí.»

1.5
2~S 7.14

6Pero en otro lugar, al presentar a su Hijo primogénito al mundo, dice:

«Que todos los ángeles de Dios lo adoren.»

1.6
Dt 32.43Sal 97.7

7Respecto a los ángeles, Dios dice:

«Hace que sus ángeles sean como vientos,

y como llamas de fuego sus servidores.»

1.7
Sal 104.4

8Pero respecto al Hijo, dice:

«Tu reinado, oh Dios, es eterno,

y es un reinado de justicia.

9Has amado lo bueno y odiado lo malo;

por eso te ha escogido Dios, tu Dios,1.9 Por eso te ha escogido Dios, tu Dios: otra posible traducción: por eso, oh Dios, tu Dios te ha escogido.

y te ha colmado de alegría

más que a tus compañeros.»

1.8-9
Sal 45.6-7

10También dice:

«Tú, oh Señor, afirmaste la tierra desde el principio;

tú mismo hiciste el cielo.

11Todo ello dejará de existir,

pero tú permaneces para siempre.

Todo ello se gastará como la ropa;

12¡lo doblarás como se dobla un vestido,

lo cambiarás como quien se cambia de ropa!

Pero tú eres el mismo;

tu vida no terminará.»

1.10-12
Sal 102.25-27

13Dios nunca dijo a ninguno de los ángeles:

«Siéntate a mi derecha,

hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.»

1.13
Sal 110.1Mt 22.44
Hch 2.33-35
1~Co 15.25
Ef 1.20

14Porque todos los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación.
2

Importancia de la salvación anunciada

21Por esta causa debemos prestar mucha más atención al mensaje que hemos oído, para que no nos apartemos del camino. 2Los mandamientos que Dios dio en otros tiempos por medio de los ángeles,2.2 Por medio de los ángeles: Hch 7.53; Gl 3.19. tenían fuerza de ley, y quienes pecaron y los desobedecieron fueron castigados justamente. 3¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? Pues el mismo Señor fue quien anunció primero esta salvación, la cual después confirmaron entre nosotros los que oyeron ese mensaje. 4Además, Dios la ha confirmado con señales, maravillas y muchos milagros, y por medio del Espíritu Santo, que nos ha dado de diferentes maneras, conforme a su voluntad.

Jesús, semejante a sus hermanos

5Dios no ha puesto bajo la autoridad de los ángeles ese mundo futuro del cual estamos hablando. 6Al contrario, en un lugar de la Escritura alguien declara:

«¿Qué es el hombre? ¿Qué es el ser humano?

¿Por qué lo recuerdas y te preocupas por él?

7Por un poco de tiempo lo hiciste algo menor que los ángeles,

pero lo coronaste de gloria y honor;

8todo lo sujetaste debajo de sus pies.»

2.8
Sal 8.4-6

Así que, al sujetarlo todo debajo de sus pies, Dios no dejó nada sin sujetarlo a él. Sin embargo, todavía no vemos que todo le esté sujeto. 9Pero vemos que Jesús, a quien Dios hizo algo menor que los ángeles por un poco de tiempo, está coronado de gloria y honor, a causa de la muerte que sufrió. Dios, en su amor, quiso que experimentara la muerte para bien de todos.

10Todas las cosas existen para Dios y por la acción de Dios, que quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria. Por eso, Dios, por medio del sufrimiento, tenía que hacer perfecto a Jesucristo, el Salvador de ellos. 11Porque todos son del mismo Padre: tanto los consagrados como el que los consagra. Por esta razón, el Hijo de Dios no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12al decir en la Escritura:

«Hablaré de ti a mis hermanos,

y te cantaré himnos en medio de la congregación.»

2.12
Sal 22.22

13También dice:

«En él pondré mi esperanza.»

Y otra vez dice:

«Aquí estoy, con los hijos que Dios me dio.»

2.13
Is 8.17-18

14Así como los hijos de una familia son de la misma carne y sangre, así también Jesús fue de carne y sangre humanas, para derrotar con su muerte al que tenía poder para matar, es decir, al diablo. 15De esta manera ha dado libertad a todos los que por miedo a la muerte viven como esclavos durante toda la vida. 16Pues ciertamente no vino para ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham. 17Y para eso tenía que hacerse igual en todo a sus hermanos, para llegar a ser Sumo sacerdote, fiel y compasivo en su servicio a Dios, y para obtener el perdón de los pecados de los hombres por medio del sacrificio. 18Y como él mismo sufrió y fue puesto a prueba, ahora puede ayudar a los que también son puestos a prueba.