Dios habla Hoy (DHH)
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La maldad de los hombres

61Cuando los hombres comenzaron a poblar la tierra y tuvieron hijas, 2los hijos de Dios6.2 Los hijos de Dios: 1~P 3.20; Jud 6. vieron que estas mujeres eran hermosas. Entonces escogieron entre todas ellas, y se casaron con las que quisieron. 3Pero el Señor dijo: «No voy a dejar que el hombre viva para siempre, porque él no es más que carne. Así que vivirá solamente ciento veinte años.»

4Los gigantes aparecieron en la tierra cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres para tener hijos con ellas, y también después. Ellos fueron los famosos héroes de los tiempos antiguos.

5El Señor vio que era demasiada la maldad del hombre en la tierra y que este siempre estaba pensando en hacer lo malo, 6y le pesó haber hecho al hombre. Con mucho dolor 7dijo: «Voy a borrar de la tierra al hombre que he creado, y también a todos los animales domésticos, y a los que se arrastran, y a las aves. ¡Me pesa haberlos hecho!»

8Sin embargo, el Señor miraba a Noé con buenos ojos.

La barca de Noé

9Esta es la historia de Noé.

Noé era un hombre muy bueno, que siempre obedecía a Dios. Entre los hombres de su tiempo, solo él vivía de acuerdo con la voluntad de Dios. 10Noé tuvo tres hijos, que fueron Sem, Cam y Jafet.

11Para Dios, la tierra estaba llena de maldad y violencia, 12pues toda la gente se había pervertido. Al ver Dios que había tanta maldad en la tierra, 13le dijo a Noé: «He decidido terminar con toda la gente. Por su culpa hay mucha violencia en el mundo, así que voy a destruirlos a ellos y al mundo entero. 14Construye una barca de madera resinosa, haz cuartos en ella, y tapa con brea todas las rendijas de la barca por dentro y por fuera, para que no le entre agua. 15Haz la barca de estas medidas: ciento treinta y cinco metros de largo, veintidós metros y medio de ancho, y trece metros y medio de alto. 16Hazla de tres pisos, con una ventana como a medio metro del techo, y con una puerta en uno de los lados. 17Yo voy a mandar un diluvio que inundará la tierra y destruirá todo lo que tiene vida en todas partes del mundo. Todo lo que hay en la tierra morirá. 18Pero contigo estableceré mi alianza, y en la barca entrarán tus hijos, tu esposa, tus nueras y tú. 19También llevarás a la barca un macho y una hembra de todos los animales que hay en el mundo, para que queden con vida igual que tú. 20Contigo entrarán en la barca dos animales de cada clase: tanto de las aves y animales domésticos, como de los que se arrastran por el suelo, para que puedan seguir viviendo. 21Junta además toda clase de alimentos y guárdalos, para que tú y los animales tengan qué comer.»

22Y Noé hizo todo tal como Dios se lo había ordenado.

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El diluvio

71Después el Señor le dijo a Noé: «Entre toda la gente de este tiempo, solo tú vives de acuerdo con mi voluntad. Por lo tanto, entra en la barca junto con tu familia. 2Toma siete machos y siete hembras de todo animal puro, pero solo un macho y una hembra de los impuros. 3Toma también siete parejas de cada clase de aves, para que se conserve su especie en el mundo, 4porque dentro de siete días haré que llueva durante cuarenta días y cuarenta noches. ¡Voy a borrar de la tierra todo lo que vive, y que yo he creado!» 5Y Noé hizo todo tal como el Señor se lo había ordenado.

6Cuando el diluvio inundó la tierra, Noé tenía seiscientos años. 7Y entró Noé en la barca junto con sus hijos, su esposa y sus nueras, para protegerse del diluvio. 8Los animales puros e impuros, los que vuelan y los que se arrastran, 9entraron con Noé en la barca, de dos en dos, macho y hembra, como Dios se lo había ordenado.

10A los siete días, el diluvio comenzó a inundar la tierra. 11Era el día diecisiete del mes segundo. Noé tenía entonces seiscientos años. Precisamente en ese día, se reventaron las fuentes del gran mar abajo, y se abrieron las compuertas del cielo arriba. 12Cuarenta días y cuarenta noches estuvo lloviendo sobre la tierra. 13En aquel mismo día entró Noé en la barca con sus hijos Sem, Cam y Jafet, y con su esposa y sus tres nueras. 14Con ellos entraron toda clase de animales salvajes y domésticos, y toda clase de animales que se arrastran y de aves. 15Todos los animales entraron con Noé en la barca, de dos en dos. 16Entraron un macho y una hembra de cada clase, tal como Dios se lo había ordenado a Noé, y después el Señor cerró la puerta de la barca.

17El diluvio duró cuarenta días. Al subir el agua, la barca se levantó del suelo y comenzó a flotar. 18El agua seguía subiendo más y más, pero la barca seguía flotando. 19Tanto subió el agua, que llegó a cubrir las montañas más altas de la tierra; 20y después de haber cubierto las montañas, subió todavía como siete metros más. 21Así murió toda la gente que vivía en la tierra, lo mismo que las aves, los animales domésticos y salvajes, y los que se arrastran por el suelo. 22Todo lo que había en tierra firme, y que tenía vida y podía respirar, murió. 23Solamente Noé y los que estaban en la barca quedaron vivos; los demás fueron destruidos: el hombre, los animales domésticos, las aves del cielo y los animales que se arrastran; 24pues la tierra quedó inundada durante ciento cincuenta días.

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Fin del diluvio

81Entonces Dios se acordó8.1 La expresión Dios se acordó sugiere la idea de solicitud y cuidado muy especiales. Cf. Ex 6.5; Sal 74.2. de Noé y de todos los animales que estaban con él en la barca. Hizo que el viento soplara sobre la tierra, y el agua comenzó a bajar; 2se cerraron las fuentes del mar profundo y también las compuertas del cielo. Dejó de llover, 3y el agua comenzó a bajar poco a poco. Al cabo de ciento cincuenta días, el agua ya iba bajando, 4y el día diecisiete del mes séptimo la barca se detuvo sobre las montañas de Ararat. 5El agua siguió bajando, y el primer día del mes décimo ya se podían ver las partes más altas de los montes.

6Después de cuarenta días, Noé abrió la ventana de la barca que había hecho 7y soltó un cuervo; pero el cuervo volaba de un lado para otro, esperando que la tierra se secara. 8Después del cuervo, Noé soltó una paloma para ver si la tierra ya estaba seca; 9pero la paloma regresó a la barca porque no encontró ningún lugar donde descansar, pues la tierra todavía estaba cubierta de agua. Así que Noé sacó la mano, tomó la paloma y la hizo entrar en la barca.

10Noé esperó otros siete días, y volvió a soltar la paloma. 11Ya empezaba a anochecer cuando la paloma regresó, trayendo una ramita de olivo en el pico. Así Noé se dio cuenta de que la tierra se iba secando. 12Esperó siete días más, y volvió a enviar la paloma; pero la paloma ya no regresó.

13Cuando Noé tenía seiscientos un años, la tierra quedó seca. El primer día del mes primero, Noé quitó el techo de la barca y vio que la tierra estaba seca. 14Para el día veintisiete del mes segundo, la tierra estaba ya bien seca. 15Entonces Dios le dijo a Noé: 16«Sal de la barca, junto con tu esposa, tus hijos y tus nueras. 17Saca también a todos los animales que están contigo: las aves, los animales domésticos y los que se arrastran por el suelo, para que se vayan por toda la tierra y tengan muchas crías y llenen el mundo.»

18Entonces Noé y su esposa, y sus hijos y nueras, salieron de la barca. 19También salieron todos los animales domésticos y salvajes, los que se arrastran y los que vuelan. 20Luego Noé construyó un altar en honor del Señor, tomó animales y aves puros,

8.20
Lv 11
Dt 14.3-21
uno de cada clase, y los ofreció en holocausto al Señor. 21Cuando al Señor le llegó este olor tan agradable, dijo: «Nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa del hombre, porque desde joven el hombre sólo piensa en hacer lo malo. Tampoco volveré a destruir a todos los animales, como lo hice esta vez.

22»Mientras el mundo exista,

habrá siembra y cosecha;

hará calor y frío,

habrá invierno y verano

y días con sus noches.»