Dios habla Hoy (DHH)
28

Las ropas de los sacerdotes

(Ex 39.1-31)

281»De entre los israelitas, mantén cerca de ti a tu hermano Aarón y a sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar, para que sean mis sacerdotes. 2Haz para tu hermano Aarón ropas especiales, que le den esplendor y belleza. 3Habla tú con todos los que tengan mayores aptitudes, con aquellos a quienes he llenado de cualidades artísticas, para que hagan las ropas de Aarón y así él sea consagrado como mi sacerdote. 4Las ropas que han de hacer son estas: el pectoral, el efod, la capa, la túnica bordada,28.4 Bordada (aquí y en v. 39): otra posible traducción: tejida a cuadros. el turbante de lino y el cinturón. Así que harán ropas especiales para tu hermano Aarón y para sus hijos, para que oficien como sacerdotes míos. 5Los que hagan las ropas deberán usar oro, tela morada, tela de púrpura, tela roja y lino torcido.

6»El efod28.6 Efod: Esta palabra tiene diferentes significados en el AT. Véanse Jue 8.27 n.; 1~S 2.18 n.; 21.9 n. Aquí se trata de un distintivo del sumo sacerdote y era, probablemente, una especie de chaleco, sostenido sobre el pecho por dos tirantes (v. 7). ha de ser de oro, tela morada, tela de púrpura, tela roja y lino torcido, bordado artísticamente 7y con dos tirantes unidos a sus dos extremos. 8El cinturón que va sobre el efod para sujetarlo, formará una sola pieza con él, y será también de oro, tela morada, tela de púrpura, tela roja y lino torcido.

9»Toma luego dos piedras de cornalina, y graba en ellas los nombres de los hijos de Israel, 10en el orden en que nacieron; seis nombres en una piedra y seis nombres en la otra. 11El grabado de los nombres en las piedras lo hará un joyero, a la manera del grabado de un sello. Monta luego las dos piedras en monturas de oro, 12y ponlas sobre los tirantes del efod, como piedras para recordar a los hijos de Israel. Así Aarón llevará sobre sus hombros los nombres de ellos ante el Señor, para recordarlos. 13Las monturas hazlas de oro; 14haz luego una cadena con dos cordones de oro puro, y ponla alrededor de las monturas.

15»El pectoral, con los instrumentos del juicio,28.15 El pectoral, era una prenda que se llevaba sobre el efod. Al parecer, era una especie de bolsa cuadrada que contenía los instrumentos del juicio, o sea el Urim y el Tumim (véase 28.30 n.). lo harás de la misma manera que el efod, es decir, bordado artísticamente. Hazlo de oro, tela morada, tela de púrpura, tela roja y lino torcido, 16doble y cuadrado, de veintidós centímetros por cada lado. 17Cúbrelo de piedras preciosas distribuidas en cuatro hileras. La primera hilera debe tener un rubí, un crisólito y una esmeralda; 18la segunda, un granate, un zafiro y un jade; 19la tercera, un jacinto, una ágata y una amatista; 20y la cuarta, un topacio, una cornalina y un jaspe. Las piedras deben estar montadas en monturas de oro, 21y tienen que ser doce, pues doce son los nombres de los hijos de Israel. En cada piedra se grabará, en forma de sello, el nombre de una de las doce tribus.

22»Haz para el pectoral unas cadenas de oro puro, torcidas como cordones. 23Haz también dos argollas de oro, y ponlas en los dos extremos del pectoral; 24pon luego las dos cadenas de oro en las dos argollas que están en los dos extremos superiores del pectoral, 25y pon las dos puntas de las dos cadenas sobre las dos monturas, asegurándolas sobre los tirantes del efod por su parte delantera. 26Haz otras dos argollas de oro, y ponlas en los dos extremos inferiores del pectoral, sobre la orilla interior que queda junto al efod. 27Haz dos argollas más de oro, y ponlas en la parte delantera de los tirantes del efod, pero por debajo, junto a las costuras y un poco arriba del cinturón del efod. 28Entonces se unirán las argollas del pectoral a las argollas del efod con un cordón morado, para que el pectoral quede arriba del cinturón del efod y no se separe del mismo. 29Y así, cuando Aarón entre en el santuario llevando puesto el pectoral con los instrumentos del juicio, llevará también sobre su pecho los nombres de los hijos de Israel ante la presencia del Señor, para que él los recuerde siempre. 30Pon en el pectoral el Urim y el Tumim,28.30 Sobre el pectoral: o quizá, más precisamente, dentro del pectoral. El Urim y el Tumim, eran objetos para echar suertes y obtener una respuesta de Dios acerca de las decisiones que era preciso tomar. Cf. Nm 27.21; Dt 33.8; Esd 2.63; Neh 7.65. que son los instrumentos del juicio, para que Aarón los lleve sobre su pecho cuando se presente ante el Señor. Así Aarón llevará siempre, sobre su pecho, los instrumentos del juicio ante el Señor.

31»Haz de tela morada toda la capa del efod, 32con una abertura en el centro para la cabeza. En la orilla de la abertura debe hacérsele un dobladillo, como el que tienen los chalecos de cuero, para que no se rompa. 33Adorna el borde de la capa con granadas de tela morada, tela de púrpura y tela roja, combinadas con campanitas de oro alrededor de todo el borde; 34es decir, que irá una campanita de oro y luego una granada, otra campanita de oro y otra granada, y así por todo el borde de la capa. 35Aarón debe llevar puesta la capa cuando oficie como sacerdote, para que cuando entre en el santuario ante el Señor, o cuando salga, se oiga el sonido de las campanas y así él no muera.

36»Haz una placa de oro puro, y graba en ella, como si fuera un sello, las palabras “Consagrado al Señor”. 37Pon la placa en el turbante, por la parte delantera, atada con un cordón morado para que quede fija. 38Así estará siempre sobre la frente de Aarón, y Aarón cargará con las faltas que cometan los israelitas en las cosas santas y cuando consagren sus ofrendas; pero la placa hará que el Señor acepte las ofrendas.

39»Haz la túnica bordada y de lino, y haz también de lino el turbante. El cinturón ha de ser bordado artísticamente. 40A los hijos de Aarón hazles túnicas, cinturones y turbantes que les den esplendor y belleza.

41»Así deberás vestir a tu hermano Aarón y a sus hijos, y luego derramarás aceite sobre su cabeza para darles plena autoridad y consagrarlos como sacerdotes míos. 42Hazles también calzoncillos de lino que les cubran de la cintura a los muslos, 43y que Aarón y sus hijos los lleven puestos cuando entren en la tienda del encuentro, o cuando se acerquen al altar, mientras oficien como sacerdotes en el santuario, para que no cometan ninguna falta y mueran. Esta es una ley permanente para él y sus descendientes.

29

Consagración de los sacerdotes

(Lv 8.1-36)

291»Para consagrarlos como mis sacerdotes, esto es lo que debes hacer con ellos: toma un becerro y dos carneros que no tengan ningún defecto; 2con la mejor harina de trigo, haz panes y tortas sin levadura, amasadas con aceite, y hojuelas sin levadura rociadas con aceite, 3y ponlos en un canastillo para llevarlos al santuario, junto con el becerro y los dos carneros. 4Luego lleva a Aarón y a sus hijos a la entrada de la tienda del encuentro, y haz que se bañen; 5toma después las ropas sacerdotales, y viste a Aarón con la túnica y la capa del efod, y con el efod mismo y el pectoral. Ajústale el cinturón del efod; 6ponle el turbante en la cabeza y, sobre el turbante, la placa que lo consagra como sacerdote. 7Toma entonces el aceite de consagrar, y consagra a Aarón como sacerdote, derramando el aceite sobre su cabeza. 8Haz también que se acerquen sus hijos, y vístelos con las túnicas. 9Tanto a Aarón como a ellos les ajustarás el cinturón y les acomodarás el turbante. De esta manera les darás plena autoridad, y su sacerdocio será una ley permanente.

10»Después lleva el becerro hasta la tienda del encuentro, para que Aarón y sus hijos pongan las manos sobre la cabeza del animal, 11y allí, ante el Señor, a la entrada de la tienda del encuentro, mata al becerro. 12Toma entonces con el dedo un poco de su sangre y úntala en los cuernos del altar, y derrama al pie del altar toda la sangre que quede. 13A los intestinos, hígado y riñones, quítales la grasa de que están cubiertos, y quémalos en el altar; 14pero la carne, la piel y el estiércol del becerro, quémalos en las afueras del campamento, pues es un sacrificio por el pecado.

15»Toma uno de los dos carneros, y que Aarón y sus hijos le pongan las manos sobre la cabeza. 16Después mátalo, y rocía con su sangre los costados del altar; 17luego córtalo en pedazos, lava sus intestinos y sus patas, y ponlas junto con los pedazos y la cabeza. 18Entonces ofrece el carnero sobre el altar como holocausto en honor del Señor, como ofrenda quemada de olor agradable.29.18 Olor agradable: expresión usual para indicar que Dios aceptaba las ofrendas y los sacrificios (Gn 8.21).

19»Toma entonces el otro carnero, y que Aarón y sus hijos le pongan las manos sobre la cabeza. 20Mata el carnero, toma un poco de su sangre y pónsela a Aarón y a sus hijos en la parte inferior de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho.29.20 Al untar con sangre estas partes del cuerpo se simbolizaba la consagración de toda la persona. Luego rocía con el resto de la sangre del carnero los costados del altar. 21Y de la sangre que quede sobre el altar, y del aceite para consagrar, toma un poco y rocíalos sobre Aarón y sobre su ropa, y sobre sus hijos y la ropa de ellos. Así quedarán consagrados Aarón y sus hijos, lo mismo que sus ropas.

22»Después toma la grasa que el carnero tiene en la cola29.22 Referencia a una raza oriental de carnero que tenía la cola muy ancha y llena de grasa. y sobre los intestinos y en el hígado, y toma también sus dos riñones y la grasa que los cubre, y su muslo derecho, porque es un carnero para la consagración de sacerdotes. 23De los panes sin levadura que están en un canastillo ante el Señor, toma un pan redondo, un pan amasado con aceite y una hojuela; 24pon todo esto en las manos de Aarón y de sus hijos, y celebra el rito de presentación ante el Señor. 25Luego retira esto de sus manos y quémalo en el altar, junto con el holocausto de aroma agradable al Señor. Es una ofrenda quemada en honor del Señor.

26»Para la consagración de Aarón, toma también el pecho del carnero y celebra el rito de presentación ante el Señor. A ti te tocará esa parte. 27Aparta el pecho presentado como ofrenda especial en ese rito, y el muslo que se ofrece como contribución, pues son las partes que del carnero de la consagración se reservan para Aarón y sus hijos. 28Eso será para Aarón y sus hijos. Es una ley permanente para los israelitas: esta ofrenda será una contribución hecha por los israelitas como sacrificio de reconciliación al Señor.

29»La ropa sagrada de Aarón la heredarán sus descendientes cuando sean consagrados y reciban plena autoridad como sacerdotes. 30Y el sacerdote descendiente de Aarón que ocupe su lugar y que entre en la tienda del encuentro para oficiar en el santuario, deberá llevar puesta esa ropa durante siete días.

31»Toma después el carnero de la consagración, y cuece su carne en un lugar sagrado. 32Aarón y sus descendientes comerán la carne del carnero y el pan del canastillo, a la entrada de la tienda del encuentro. 33Los comerán porque fueron ofrecidos para obtener el perdón de sus pecados, cuando fueron consagrados y recibieron plena autoridad como sacerdotes. Pero ningún extraño deberá comer de estas cosas, porque son sagradas. 34Y si para el día siguiente queda algo del pan y de la carne de la consagración, quema lo que haya quedado, y que nadie lo coma, porque es sagrado.

35»Haz todo esto con Aarón y sus hijos, de acuerdo con todas mis instrucciones. Dedica siete días a investirlos de autoridad, 36y ofrece cada día un becerro como sacrificio para obtener el perdón de los pecados; purifica el altar, ofreciendo sobre él un sacrificio por el pecado, y derrama aceite sobre él, para consagrarlo. 37Durante siete días ofrecerás sobre el altar sacrificios por el pecado; así lo consagrarás a Dios, y será un altar santísimo: cualquier cosa que toque el altar quedará consagrada.

Las ofrendas diarias

(Nm 28.1-8)

38»Diariamente y sin falta debes ofrecer sobre el altar dos corderos de un año. 39Uno de ellos lo ofrecerás por la mañana, y el otro lo ofrecerás al atardecer. 40Con el primer cordero ofrecerás unos dos kilos de la mejor harina, mezclada con un litro de aceite de oliva, y derramarás como ofrenda un litro de vino. 41Lo mismo harás al atardecer con el otro cordero y con las ofrendas de harina y de vino, ofrendas quemadas de aroma agradable al Señor. 42Estas ofrendas quemadas en mi honor son las que de padres a hijos se ofrecerán siempre en mi presencia, a la entrada de la tienda del encuentro, que es donde me encontraré contigo para hablarte. 43Allí me encontraré con los israelitas, y el lugar quedará consagrado por mi presencia. 44Consagraré la tienda del encuentro y el altar, y consagraré también a Aarón y a sus hijos como sacerdotes míos. 45Yo viviré entre los israelitas, y seré su Dios. 46Así sabrán que yo soy el Señor su Dios, el que los sacó de Egipto para vivir entre ellos. Yo soy el Señor su Dios.

30

El altar del incienso

(Ex 37.25-28)

301»Haz también un altar de madera de acacia, para quemar incienso. 2Tiene que ser cuadrado, de cuarenta y cinco centímetros de largo por cuarenta y cinco centímetros de ancho, y de noventa centímetros de altura, y los cuernos del altar deben formar una sola pieza con el altar mismo. 3Recubre de oro puro su parte superior, sus cuatro lados y sus cuernos, y ponle un ribete de oro alrededor. 4Ponle también unas argollas de oro debajo del ribete, dos en las esquinas de un lado y dos en las esquinas del otro, para pasar por ellas los travesaños con que va a ser transportado. 5Haz los travesaños de madera de acacia, y recúbrelos de oro. 6Pon luego el altar ante el velo que está junto al arca de la alianza, ante la tapa que lo cubre, donde yo me encontraré contigo. 7Todas las mañanas, a la hora de preparar las lámparas, Aarón quemará incienso aromático sobre este altar, 8y lo quemará también al atardecer, a la hora de encender las lámparas. Esto se hará en la presencia del Señor siempre, a través de los siglos. 9No ofrezcas sobre este altar ningún otro incienso, ni holocaustos, ni ofrendas de cereales, ni tampoco ofrendas de vino derramado. 10Este altar estará completamente consagrado al Señor, y una vez al año ofrecerá Aarón sobre los cuernos del altar la sangre del sacrificio para obtener el perdón de los pecados. Una vez al año, todos los años, sobre este altar se ofrecerá el sacrificio para obtener el perdón de los pecados.»

El rescate por la vida

11El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

12«Cuando hagas un censo de los israelitas, cada uno de ellos deberá dar una contribución al Señor como rescate por su vida, a fin de que no haya ninguna plaga mortal con motivo del censo. 13Todo el que sea registrado dará como contribución al Señor cinco gramos de plata, que es la mitad del peso oficial del santuario. 14Todos los registrados de veinte años para arriba darán esta contribución al Señor, 15y al dar cada uno al Señor el rescate por su vida, ni el rico dará más de cinco gramos de plata, ni el pobre menos de cinco. 16Así que recogerás la plata que los israelitas den como rescate por su vida, y la entregarás para el culto de la tienda del encuentro. Eso hará que el Señor se acuerde de los israelitas, y de que dieron el rescate por su vida.»

La palangana de bronce

(Ex 38.8)

17El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

18«Haz una palangana de bronce, con su base del mismo metal, que sirva para lavarse; ponla entre la tienda del encuentro y el altar, y llénala de agua. 19Aarón y sus hijos sacarán agua de allí para lavarse las manos y los pies. 20Y se los lavarán cuando entren en la tienda del encuentro, y cuando se acerquen al altar para oficiar y presentar al Señor la ofrenda quemada. Así no morirán. 21Para que no mueran, deberán lavarse las manos y los pies. Esta será una ley permanente a través de los siglos para Aarón y sus descendientes.»

El aceite de consagrar

(Ex 37.29)

22El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

23«Escoge tú mismo las mejores plantas aromáticas: unos seis kilos de la mejor mirra, unos tres kilos de canela y unos tres kilos de caña aromática; 24unos seis kilos de casia, pesados según el peso oficial del santuario, y tres litros y medio de aceite de oliva. 25Haz con todo esto el aceite santo de consagrar, de la misma manera que un perfumero prepara sus perfumes. Este será el aceite santo de consagrar, 26y deberás derramarlo sobre la tienda del encuentro, el arca de la alianza, 27la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con sus utensilios, el altar del incienso, 28el altar de los holocaustos con todos sus utensilios, y la palangana con su base. 29Así los consagrarás y serán cosas santísimas; cualquier cosa que las toque, quedará consagrada.

30»Derrama también de ese aceite sobre Aarón y sus hijos, para consagrarlos como mis sacerdotes, 31y di a los israelitas lo siguiente: “A través de los siglos, este será mi aceite santo de consagrar. 32No lo derramen sobre cualquier hombre común, ni preparen otro aceite igual a este. Es un aceite santo, y como cosa santa deben tratarlo. 33Si alguien prepara un aceite igual a este, o lo derrama sobre cualquier extraño, será eliminado de entre su gente.”»

El incienso

(Ex 37.29)

34El Señor le dijo a Moisés:

«Toma una misma cantidad de las siguientes especias: resina, uña aromática, incienso puro y gálbano aromático, 35y prepara con ellas un incienso puro y santo, mezclándolo todo bien, como un perfumero al hacer sus perfumes. 36Muele muy fina una parte, y ponla ante el arca de la alianza, en la tienda del encuentro, o sea donde yo me encontraré contigo. Este incienso será de lo más sagrado para ustedes, 37y no deben preparar para su propio uso otro incienso igual a este que has preparado. Es del Señor, y para ti será una cosa sagrada. 38El que prepare un incienso igual para disfrutar de su aroma, será eliminado de entre su gente.»