Dios habla Hoy (DHH)
4

41Escuchen esto, vacas de Basán,

damas de Samaria,

que oprimen a los pobres

y maltratan a los necesitados,

que ordenan a sus maridos

traerles vino para beber.

2Dios el Señor juró por su santidad:

«Vienen días en que a ustedes

se las llevarán con ganchos,

y sus hijos serán enganchados con anzuelos.

3Tendrán que salir por las brechas, en fila,

y las echarán al monte Hermón.»

El Señor lo afirma.

Una exhortación irónica

4«Vayan a Betel, y a Guilgal;

¡pequen, aumenten sus rebeliones!

Lleven sus sacrificios por la mañana

y sus diezmos cada tercer día.

5Quemen panes sin levadura en ofrenda de gratitud,

y anuncien por todas partes sus ofrendas voluntarias,

ya que eso es lo que a ustedes les encanta.»

El Señor lo afirma.

A pesar del castigo, Israel no aprende

6«Yo hice que ustedes pasaran hambre

en todas sus ciudades;

yo hice que les faltara comida

en todos sus poblados,

¡pero ustedes no se volvieron a mí!»

El Señor lo afirma.

7«También hice que les faltara la lluvia

durante tres meses antes de la cosecha.

En una ciudad hice llover y en otra no;

en un campo llovió y otro se secó por falta de agua;

8de ciudad en ciudad iba la gente en busca de agua,

y no encontraban bastante para calmar su sed,

¡pero ustedes no se volvieron a mí!»

El Señor lo afirma.

9«Los azoté con vientos calurosos y con plagas,

hice que se marchitaran sus huertos y sus viñedos,

la langosta se comió sus higueras y sus olivos,

¡pero ustedes no se volvieron a mí!»

El Señor lo afirma.

10«Les mandé una plaga como las que mandé sobre Egipto;

hice que sus jóvenes murieran en los campos de batalla

y dejé que el enemigo se adueñara de sus caballos;

les hice oler la peste de los muertos en los campamentos,

¡pero ustedes no se volvieron a mí!»

El Señor lo afirma.

11«Los destruí con una catástrofe

como la que mandé sobre Sodoma y Gomorra;

parecían una brasa sacada del fuego,

¡pero ustedes no se volvieron a mí!»

El Señor lo afirma.

12«Por eso, Israel, voy a hacer lo mismo contigo;

y porque voy a hacerlo,

¡prepárate para encontrarte con tu Dios!»

13El Señor, el que forma las montañas y crea el viento,

el que da a conocer sus planes al hombre,

el que convierte la luz en oscuridad,

el que recorre las regiones más altas de la tierra,

el Señor, el Dios todopoderoso: ese es su nombre.

5

Llamado a volverse a Dios

51Oigan mis palabras, israelitas;

escuchen el lamento que entono contra ustedes:

2La bella y pura Israel ha caído;

cayó para no levantarse más.

Quedó tendida sobre su propio suelo,

y no hay quien la levante.

3Así dice Dios el Señor a los israelitas:

«Si una ciudad manda mil hombres a la guerra,

solo cien volverán con vida;

y si una ciudad manda cien,

solo diez regresarán.»

4Así dice el Señor a los israelitas:

«Acudan a mí, y vivirán.

5No acudan a Betel,

no vayan a Guilgal

ni pasen por Beerseba,5.5 Los lugares que aquí se mencionan eran santuarios muy antiguos, donde el culto al Señor se había contaminado con numerosas prácticas idolátricas. Cf. Am 3.14; 4.4.

porque Guilgal irá sin remedio al destierro

y Betel quedará convertida en ruinas.»

6Acudan al Señor, y vivirán;

de otro modo él enviará fuego sobre el reino de Israel,5.6 Israel: lit. la casa de José, expresión que el AT emplea a veces para designar al reino del norte, ya que una parte de su población descendía de Efraín y Manasés, hijos de José (Gn 41.50-52). Cf. Sal 80.1-2; 81.5.

y no habrá en Betel quien lo apague.

7¡Ay de ustedes, que convierten la justicia en amargura

y arrojan por los suelos el derecho!

8-9El Señor, que hizo las Pléyades y el Orión,5.8-9 Las Pléyades y el Orión: constelaciones o grupos de estrellas en la bóveda celeste (Job 9.9; 38.31).

es quien convierte la noche en día

y el día en noche oscura;

quien llama a las aguas del mar

y las derrama sobre la tierra;

quien desencadena la ruina sobre la fortaleza

y la hace llegar sobre la fortificación.

El Señor, ese es su nombre.

10¡Ay de ustedes, que odian al defensor de la justicia

y detestan al testigo honrado!

11Puesto que pisotean al pobre

y le cobran impuestos de trigo,

no podrán vivir en las casas de piedra que han construido,

ni beberán el vino de los viñedos que han plantado.

12Yo conozco sus muchas maldades

y sus pecados sin fin:

oprimen al justo, reciben soborno

y en los tribunales hacen que el pobre pierda su causa.

13Por eso el que es sabio se calla,

porque el tiempo es malo.

14Busquen el bien y no el mal, y vivirán;

así será verdad lo que ustedes dicen:

que el Señor, el Dios todopoderoso, está con ustedes.

15¡Odien el mal! ¡Amen el bien!

Asegúrense de que en los tribunales se haga justicia;

quizá entonces el Señor, el Dios todopoderoso,

tendrá piedad de los sobrevivientes de Israel.

16Así dice el Señor, el Dios todopoderoso:

«En todas las plazas habrá llanto,

en todas las calles habrá gritos de dolor.

Llamarán al duelo a los campesinos,

y a los llorones profesionales5.16 Llorones profesionales: Cf. Jer 9.17-22; Mt 9.23. al llanto.

17En todos los viñedos llorarán

cuando yo venga a castigarlos.»

Lo dice el Señor.

18¡Ay de los que ansían que llegue el día del Señor!

¿Saben cómo va a ser para ustedes ese día?

Será día de oscuridad, y no de luz.

19Será como cuando uno huye de un león

y se topa con un oso,

o como cuando uno entra en su casa,

se apoya en la pared,

y lo muerde una culebra.

20Sí, el día del Señor será de oscuridad, y no de luz;

de densa oscuridad, sin claridad ninguna.

21«Odio y desprecio las fiestas religiosas que ustedes celebran;

me disgustan sus reuniones solemnes.

22No quiero los holocaustos que ofrecen en mi honor,

ni sus ofrendas de cereales;

no aceptaré los gordos becerros

de sus sacrificios de reconciliación.

23¡Alejen de mí el ruido de sus cantos!

¡No quiero oír el sonido de sus arpas!

24Pero que fluya como agua la justicia,

y la honradez como un manantial inagotable.

25»Israelitas, ¿acaso en los cuarenta años del desierto me ofrecieron ustedes sacrificios y ofrendas? 26Ahora, sin embargo, tendrán que cargar con su rey Sicut y su estrella Quiiún,5.26 Sicut y Quiiún son la forma hebrea de los dioses asirios o babilonios Sacut y Keiwan. imágenes de dioses que ustedes mismos se han hecho. 27Los lanzaré a ustedes al destierro, más allá de Damasco.»5.27 Más allá de Damasco: alusión al destierro de Israel en el año 721 a.C. (2~R 17.3-6,18). Cf. Am 5.5; 6.7; 7.11,17; Hch 7.42-43. Lo dice el Señor, el Dios todopoderoso. Ese es su nombre.

6

Destrucción de Israel

61»¡Ay de los que llevan una vida fácil en Sión!

¡Ay de los que viven confiados en Samaria,

los jefes de la nación más importante,

a quienes recurren los israelitas!

2Vayan a Calné, y vean;

de allí pasen a Hamat la grande,

y bajen a Gat de los filisteos.

¿Son acaso ustedes mejores que esos países?

¿Es el país de ustedes mejor que el de ellos?

3Ustedes no quieren pensar en el día malo,

pero están atrayendo el imperio de la violencia.

4Recostados en lujosos divanes de marfil,

se tienden a sus anchas en sus fiestas;

banquetean con corderitos y gordos becerros;

5tocan la flauta sin ton ni son;

imitan a David, inventando instrumentos musicales;

6beben vino en grandes copas,

usan los más finos perfumes,

¡y nada les importa la ruina del país!

7Ustedes serán los primeros en ir al destierro,

y se acabará el alboroto de sus banquetes.»

8El Señor ha jurado por sí mismo; el Señor, el Dios todopoderoso, lo afirma:

«Odio el orgullo del pueblo de Jacob;

aborrezco sus palacios;

entregaré la ciudad al enemigo,

junto con todo lo que hay en ella.»

9Entonces, si quedan diez hombres en una casa, los diez morirán. 10Tan grande será el terror que, cuando alguien levante el cadáver de un pariente para sacarlo de la casa, le dirá a otro pariente que ande adentro: «¿Hay alguien más contigo?» «No», responderá el otro. Y dirá el primero: «¡Cállate, no sea que pronuncies el nombre del Señor!» 11Porque el Señor va a ordenar su castigo sobre las casas grandes y sobre las pequeñas, y todas quedarán completamente en ruinas.

12¿Pueden los caballos trepar por las peñas?

¿Acaso se puede arar en el mar?

¡Pues ustedes han convertido la justicia en veneno

y el fruto de la justicia en amargura!

13Ustedes se alegran falsamente, y dicen:

«Con nuestra propia fuerza hemos adquirido poder.»6.13 Las palabras hebreas traducidas por falsamente y poder podrían traducirse también, respectivamente, por Lo-debar y Carnáin. En tal caso se trataría de dos poblaciones de Galaad, que el rey Jeroboam II había logrado reconquistar (cf. 2~R 14.25).

14Pues fíjense bien, israelitas;

el Señor, el Dios todopoderoso, afirma:

«Yo levantaré contra ustedes una nación

que los oprimirá por completo,

desde el extremo norte hasta el extremo sur.»6.14 Desde el extremo norte hasta el extremo sur: lit. desde el paso de Hamat hasta el arroyo del Arabá. Estos dos lugares señalaban, respectivamente, las fronteras norte y sur de Israel. Cf. 2~R 14.25.